martedì 27 novembre 2012

Sísifo y la metáfora del alzado


Durante 20 años trabajé limpiando los baños de El País un periódico. A pesar de que no sé leer ni escribir, estar allí me daba autoridad en ciertos aspectos. A veces alguno de los periodistas (¡periodistas!) tenía el detalle de dirigirse a mí. Generalmente lo hacían para decirme: "María, ¡a ver si repones el papel higiénico, coño!" Pero otras veces, cuando se hacía tarde y la redacción permanecía casi adormecida y atestada de humo (sí, se podía fumar en los trabajos, incluso estaba mal visto no hacerlo), entonces yo aparcaba el cubo y la fregona, me sentaba tímidamente en una silla y, como no sabía leer, miraba las fotos de los papeles. Me gustaban mucho las que salían en color. Y me estoy desviando del asunto. Se nota que soy de Badajoz. 


Cada día, los redactores llegaban a sus puestos de trabajo y encontraban en sus ordenadores un alzado en blanco. El alzado no es más que un plano, la plantilla de cómo será el periódico que saldrá al día siguiente. Cada una de las páginas, con su número, e indicando si, además de información, lleva publicidad. Mi hijo mayor, que es maestro, me ha ayudado a colgar la foto de un alzado. Esto es un alzado:


A lo largo del día, el alzado iba cambiando. Se modificaba dependiendo de las publicidades que entrasen, de si era menester insertar alguna plancha (página completa) referente a una promoción, y dependiendo también, por supuesto, de la actualidad del día, de las noticias que iban aconteciendo, que eran las que en realidad marcaban tanto el ritmo como la estructura del producto que al día siguiente llegaría a los quioscos. Si una mascletà explotaba y hería a la gente, si unas chicas desaparecían, si un president era procesado por corrupto, la distribución variaba, como variaba irremediablemente el esfuerzo, el trabajo y, por añadido, el horario de los redactores, que jamás fue estable y provocó que al final todos se divorciaran y se diesen al alcoholismo.



Durante las dos décadas que estuve reponiendo rollos de papel higiénico en esa redacción, ni un solo día dejó de salir el periódico. Por muchas incidencias que se dieran, por mucho vodka en vena que llevasen los redactores, por muy ridículas que resultasen las intervenciones de algunos políticos a horas intempestivas, el alzado, nacido blanco, terminaba completándose. Entero. Aunque a veces el alzado superase las cien páginas. Ejemplos imaginarios: se caen unas torres en New York o se casa un príncipe de España.

("Pequeñas cosas")

Sin embargo, por muy bien que lo hiciera el redactor y por muy pulcras que le quedasen las páginas, al día siguiente, cuando volvía a la oficina, el alzado volvía a estar delante de él. Y volvía a estar en blanco. Como si de una moderna versión de la condena de Sísifo se tratase.


Cambiar el mundo es como hacer el alzado. Da igual que lo cambies un día, lo completes y la empresa te quede perfecta, porque al día siguiente vuelve a estar ahí, esperándote, en blanco. Y en blanco se quedará si no vuelves a actuar, si no vuelves a rellenar las páginas, aunque en ocasiones haya que repetir que se han caído unas torres en New York o que cierto president ha sido procesado por corrupto, por si alguien no se ha enterado. Cambiar el mundo no es una tarea que pueda completarse nunca, porque, por mucho que lo consigas, al día siguiente vendrá alguien a ensuciarlo otra vez. Cambiar el mundo es como limpiar el váter de ese periódico. Yo lo dejaba perfecto, impoluto, pulcro, un váter de mármol tallado por Miguel Ángel parecía después de restregarle yo el estropajo. Sin embargo, mi artesanal trabajo, aunque me esmerase, se iba al garete cada vez que uno de los humanos que allí trabajaban usaba el servicio y dejaba caer una real bosta al agua de la taza. Cambiar el mundo es como eso. Cambiar el mundo es la broma infinita.



Claro que yo no sé nada de esto. Porque sólo soy una pobre mujer extremeña analfabeta a la que su hijo le está escribiendo esta carta. Sí o qué.

("Podría ser peor")

Inventario del fracaso


Cinco amigas. 
Un amigo. 
Un amigo que hace bandas sonoras para películas.
Nuevas fotos de Delfos. 
A Alejandra.
Un montón de poemas de Alejandra. 
Una fan de Apolo.
Una fan de Apolo rescatada de las garras de Apolo.
Una declaración de guerra con Apolo.
La sonrisa de Vida recordándome que todo triunfo conseguido es una victoria que no caduca nunca.


La sonrisa de Vida diciéndome que de qué coño me estoy quejando exactamente.
Periodismo de investigación. 
Periodismo de manipulación.
Una novela a cuatro manos. La novela más bonita del mundo.
Un viaje.
El mundo.


La Basílica del Pilar. 
El Carnaval de Cádiz. 
Tu voz. 
Una sonrisa. Estaré loca, pero sé que fue una sonrisa.
Divagaciones morales de madrugada.
Cuatro prosas poéticas.
Dos cenas con mi mejor amigo.
Muchas cervezas con mi mejor amigo.
Mucho brindar por tu ruina con mi mejor amigo.
El sucio hábito de fumar.
El sucio hábito de fumar que hace estrechar lazos con los colegas en la puerta echando un cigarro.
El disco nuevo de Melendi.
Unos cuantos orgasmos en la bañera. 
La inspiración.




Si todo eso me lo has dado sin quererme, si me llegas a querer no cambiamos el mundo. 



 Lo reventamos.


giovedì 22 novembre 2012

La entrevista prevista. Hoy: Santy Pérez

El Comonunca, en su recién estrenada faceta de servicio a la comunidad, inaugura una nueva sección en la que se pretende dar cancha y conocer un poco más a fondo a artistas desahuciados célebres e injustamente valorados por nuestra sociedad. Personas que no sólo tienen su don, sino que, por alguna extraña razón, sin querer o queriendo, están cambiando el mundo. En este sentido, inaugura la sección el joven Santy Pérez (Madrid, 1989), cantautor de dudosa intachable reputación cuyas canciones no sólo suenan en garitos detestables de San Fernando de Henares, sino que conforman parte, buena parte, de la banda sonora del absurdo, irreverente y en ocasiones fracasado Dadaísmo Mágico.:


<<Hago canciones con la polla 
para que vayan directas al coño>>



<<La Voz es una buena opción para que gordos y feos puedan salir por la tele cantando>>, afirma Santy Pérez, cantautor madrileño que ya tiene en el mercado su primer disco, 'Charlas de ética'


Señor Pérez, lo primero de todo, gracias por concedernos un minuto de su tiempo. Hablemos de su prolífica trayectoria. Este año salió su disco, 'Charlas de ética', el cual contiene letras soeces y expresiones como 'puta violada' o 'idiota desquiciado'. ¿Era necesaria tanta violencia verbal? 
Ciertamente no es necesario, pero, si no quieres escuchar esos términos tan violentos, la solución más fácil es que pongas un disco de Pablo Alborán en vez del mío. Por cierto, ¿dónde digo "idiota desquiciado"?
(En realidad no lo dice nunca, dice “idiota despechado”, pero todos sabemos que el equipo de documentación de El Comonunca está formado por un mandril, Rody Aragón y tres extremeños. El error seguro que ha sido de uno de los extremeños)

Dedica usted el tema que abre su disco a Ginés, el sheriff de Coslada. ¿Cree que el hecho de que Ginés sea natural de Alcantarilla (Murcia) afectó a su posterior comportamiento?
Normalmente de las alcantarillas surgen las ratas, podríamos decir que este señor es el icono significativo del nombre de su pueblo. No obstante, se trata de un simple paleto que, por el pueril hecho de ir armado, se cree con la potestad de imponer la ley de sus cojones.

¿Cómo fueron sus comienzos en el mundo de la música? Los de usted, no los de Ginés, se entiende.

Cómo los de todas: con unas rodilleras y ocho horas diarias bajo la mesa del despacho de una multinacional discográfica. Y los reales sucedieron hace no más de nueve años, cuando formaba mis primeros grupos de barrio en los que yo aportaba mis dotes guitarreras, mis canciones y mi alcoholismo. Después vi que cantaba yo mucho mejor esas canciones que los que lideraban esos grupos (imagínate como andaba el listón) y decidí hacerme cantautor.




¿Venía usted perturbado de casa o las malas compañías de este vulgar universo (cantantes, periodistas, chusma al fin y al cabo) fueron las que le convirtieron en quien es ahora?

Decía uno que ahora canta con Serrat que “las malas compañías son las mejores”. En casa llevaba una vida medianamente monacal. La noche y los bares son los que me pervirtieron y ¡bendita perversión! Las periodistas no están mal, pero no todas pueden ser Larisa Otero o Susanna Griso.

Si le parece bien, ahondemos en 'Charlas de ética'. La canción numero 6, que da título al disco, contiene un estribillo pegadizo en el que evidencia que se la dedica a una tal "María". Al igual que hizo su colega Melendi en 'Mis alas son tus hojas', ¿está efectuando usted con este tema una apología del consumo de marihuana?
Totalmente incierto. María era una joven algo casquivana de familia ultracatólica con la que tuve algún affaire hace algunos años. Después me dejó colgado por un primo mío que vino a pasar un fin de semana a Madrid, y mi rencor hacia ella hizo que la escribiese una canción para que, con suerte, la persiguiese de por vida. ¡Y YO NO HABLO DE MI VIDA PRIVADA, COÑO!



Por otro lado, en la canción número 7 de su álbum describe usted un encuentro sexual explícito. ¿No siente vergüenza ante tan soez relato?

Esa canción de la que hablas, que se llama 'España 0 - Ecuador 3', no tiene la intención de hacer hincapié en lo superficial del texto, que sería el sexo inter-racial, sino contar las hazañas de un pasado en el que yo iba por una parroquia junto a otros amigos para ligar y pervertir doncellas, y en un 'retiro espiritua', que es una cosa que organizaban para comunicarse con Dios, yo decidí comunicarme con Afrodita en versión latina.

Ha incluido usted en el disco un dueto con José Córdoba, El Chivi. ¿Era necesario?
¿José Córdoba? Así es como le llaman en los prostíbulos porque paga siempre con tarjeta. ¿Era necesario? Pues, bueno, la otra opción era meter un recitado de Albert Boadella, y yo no estaba por la labor. Realmente José y yo llevamos años mano a mano dando conciertos y trabajando en su música, ya era hora de que el cabrón se pusiese un poco a trabajar en la mía. Además, es uno de mis maestros en el mundo de la canción y en otros mundos más perversos. Me costó dos botellas de Brugal y un paquete de Marlboro llevarle al estudio.


Corre por la Red una grabación de usted interpretando en su casa una canción romántica, cursi incluso, titulada 'Perdido'. ¿Cómo van las negociaciones con YouTube para que procedan a la eliminación del vídeo?
Las negociaciones están siendo duras. Yo siempre digo que hago canciones con la polla para que vayan directas al coño, y creo que este es uno de los mejores ejemplos de ello.


¿En qué y cómo se inspira Santy Pérez a la hora de componer? ¿Es cierto que en ocasiones recurre al consumo de sustancias psicotrópicas ilegales?
A los psicotrópicos ilegales recurro más para otras cosas que para hacer canciones, aunque también. Me inspiro en las cosas más cotidianas: la sonrisa de un bebé, el mecer de las hojas de un sauce, el sistema métrico y la crisis del petróleo. Pero también en las eternas noches, que suelen durar varios días, de guerra en las que uno ve mundo y fauna.



Por otro lado, sé que es un gran aficionado a 'La Voz' y que ha manifestado muchas veces, incluso en redes sociales, su admiración por artistas como Melendi o David Bisbal. ¿Qué nos puede decir al respecto?

Creo que 'La Voz' como idea principal era una buena opción para que gordos y feos pudiesen salir por la tele cantando (yo me enteré tarde). Pero poner de jurado y 'coach' en un programa de canto a un mudo como Ramón o a un tío al que el viento de Levante le ha dejado graves secuelas, como Bisbal, me parece una tomadura de pelo.



¿Cree que cumplirá su sueño de algún día interpretar  'Bulería' a dúo con el artista almeriense?

Sí, la lástima es que me suicidaré un par de horas después, pero conseguiré mi meta principal: ser leyenda.

("Qué bonito")


¿Qué proyectos tiene a corto plazo? ¿Tiene previsto volver a contaminar la industria musical con otro disco nauseabundo?

¿Corto plazo? No creo en las medidas cortas ¿por quién me tomas? Pero sí que tengo ya las suficientes canciones como para hacer un segundo disco no dentro de mucho, que considero que será mucho mejor que este primero. Ya tiene hasta título provisional: 'Domingo de gramos'.

¿Cuáles son las metas de Santy Pérez a nivel profesional?

Tocar en 'La ruleta de la suerte' (la pandereta o lo que sea...).

¿Y personal?

Acudir de público a 'Hay una cosa que te quiero decir'.



¿Es consciente de que tanto El Comonunca como el Dadaísmo Mágico unen a una panda de personas taradas, inmaduras y en general con enfermedades mentales?
Larisa Otero es la presidenta de honor de la Obra Social Caja Madrid, lo sé desde hace tiempo; sin embargo me gusta poner mi granito de arena ante este tipo de labores solidarias. Llamadme comprometido, si queréis.


("¡Bravo!")

Señor Pérez, muchas gracias por sus respuestas y, si quiere añadir algo más, este es el momento.

Sí, que una vez fui a un concierto de Ella Baila Sola y aun guardo el autógrafo de Marilia. También decir que tus lectores, los dos, pueden escuchar mi disco 'Charlas de ética' en Spotify, seguirme en Twitter (@santyperez), y enviarme su ropa interior a la dirección postal Calle San Claudio, 148 de Madrid (Aire Producciones).





martedì 20 novembre 2012

Manifiesto Dadá. Del absurdo


Proclamo lo absurdo como único camino hacia la salvación. Lo proclamo con la autoridad que me da el haber defecado en los almacenes Harrod's de Londres. Con la autoridad que me da el haber mendigado en Amsterdam. Con la autoridad que me da el haber tenido un orgasmo en Atenas. Dos orgasmos en Atenas. Cuando mi socia y conciencia social Sue pulsó sin querer la alarma de incendios del Cabaret Voltaire, seguramente una mariposa agitó sus alas en Laponia, pero, como aún no hemos pisado Laponia, no lo sabemos. Proclamo lo absurdo mientras siento mi culo en una mesa que no me pertenece, en un ordenador al que he entrado con un nombre que no es el mío, y desde el cual me descargo fotos de Luis de Guindos para mandárselas a mis enemigos al azar, con el fin de que se enamoren, bueno, no. Proclamo lo absurdo como dogma, y ahora es cuando mi dios favorito me da una guantada y me dice que él quiere dogmas lo mismito que yo quiero una jauría de arpías salvajes recitando poemas de Neruda al son de una canción de Bustamante. Nunca se hizo nada bueno al son de una canción de Bustamante. Ni siquiera un manifiesto Dadá.


Proclamo lo impresentable como leitmotiv de mi vida. Mi vida vale porque es una vida, gritaba Huecco en la canción que I. me ponía en bucle en el coche en el que vimos amanecer en Mojácar. He visto amanecer en Mojácar tantas veces que no lo valoro. Será porque fue en Mojácar donde di mi primer beso. Yo tengo una foto de mi primer beso. Tweet serio.

("¡No jodas!")

Proclamo y me pongo recta en la silla. Llevo en los vaqueros un mechero lleno de picas, tréboles, corazones y rombos, exactamente igual que tengo el corazón, lleno de picas, tréboles, corazones y rombos. Debería estar escribiendo sobre el Madrid Arena. Eso haría si pudiese arreglarlo. No estoy fumando. No sé si Tristan Tzara, mi novio muerto, aprobaría que fumase. Jamás lo sabremos. O sí. Me pregunto si en el Elíseo se fuma. A Vida no le gusta el tabaco. A Vida le da asco el tabaco, pero me metió la lengua hasta el esófago, y el esófago seguro que sabía a tabaco. Seguramente a Mariló Montero no le haría gracia que yo donase mis órganos, pero he donado mis órganos y, cuando me muera, justo antes de que Carlota me ponga la moneda debajo de la lengua, me extraerán el esófago, el estómago, el hígado, los riñones y probablemente las córneas, porque así lo tengo firmado en vida. Que no en Vida. El esófago no se puede reimplantar, pero debería de ser expuesto en un museo. Porque allí metió él la lengua. Aunque supiese a tabaco.


Cuando uno ama mucho, a veces peca de soberbia. Cuando uno ama mucho –no a un humano, más todavía; amar a un humano es lo más común del mundo– le da por pensar que ama como nadie. Que ama más que nadie. Y no. Nadie tiene la exclusiva de las devociones. Por muy peculiar y extraordinaria que sea tu religión, no tienes por qué ser la única friki beata. De hecho, no lo eres. Y, cuando una es gilipollas, como es mi caso, eso llega a pinchar. Durante tres segundos. Luego te das cuenta de lo mucho que mola todo, Rosa. Y de que, aunque haya días que no te apetezca salvarte, al menos no se te ha olvidado del todo dónde está la salvación. Lo cual reconforta. Y limpia. Y salva.


Durante mucho tiempo pensé en vosotros. En cómo seríais. En si llegaríais a existir. No os llamé de ninguna manera, la verdad. No sabía si había que llamaros seres virtuales, humanos, lectores, incluso amigos. No sé cuántos sois, pero ahora sé que existís. Y sois una puta pandilla de locos del coño. De imbéciles. De irracionales. De devotos. De frikazos. De subnormales que no tenéis ni idea de cuál es el secreto para cambiar el mundo, pero estáis cambiando el mundo. De gente maravillosa.


 Ayer se apagó el mundo por una gilipollez. No tenía fuerzas ni para apuntalar las ruinas. Se lo conté a todo el cosmos. A mi, tuyo, nuestro, vuestro, Dadaísmo Mágico, Dadá no existe, Dadá eres tu. Y, mientras yo me cruzaba de brazos, vosotros empezasteis a cambiar el mundo. Sin aprendizaje de nadie, o quizás de muchos. Y Alejandra me mandó un poema. Y Anna me mandó una foto:


Delfos me recordó todo. Me recordó la profanación, me recordó el culo de mi hermano sentado sobre el altar de Apolo, me recordó el Tholos, me recordó aquello de lo que no hablamos, la supremacía del misterio, las zarzas del Parnaso. Las piedras que no vio el Amor de Mi Vida porque dijo que para qué coger un autobús, cuando podíamos acercarnos al Pireo a pagar cien euros por dos boquerones. Inteligente postura, Amor de Mi Vida. Humano de mierda. Subnormal. Gracias, Anna. Jamás conozcas la derrota.

(No conoce la derrota)

Proclamo, Dadá, queridos míos. No hay mensaje, porque Dadá no existe. Queridos míos, el mundo está en buenas manos con vosotros. Mejor si os cambiáis el nombre. Tristan Tzara se cambió el nombre y cambió el mundo, porque pensó que, llamándose Samuel, no podría hacerlo. No le contéis a Tristan Tzara que os he contado que en realidad se llamaba Samuel. Porque no se llamaba Samuel.

("Esa es la actitud")

Dice mi socia Carlota que los que me mandáis ánimos también podríais mandarme dinero. Y os quiero, os amo, os desmenuzo un cadáver exquisito imaginario, el cadáver de mi editor, por ejemplo, o el del Borbón que más os guste, a elegir, o el cadáver imaginario que os salga de juntar letras cuando dais un golpe al teclado. Si escribo con los ojos cerrados sale esto: sfjbdsjfhbvsdmng v. Esto es lo que os quiere decir el sastre de José Corbacho.


Menudo subidón de energía, menuda paranoia, bendito absurdo que, cómo no, vuelve a ganar. Y lo que le queda. 


Sois la hostia.

lunedì 19 novembre 2012

El Comonunca Rules. 'Semos' un bien social


El secreto para cambiar el mundo es tremendamente sencillo. Al menos así lo ves cuando recibes la Revelación. Pero tendrán que pasar veinte años hasta que aqEH, UN MOMENTO! ¡Este es el texto de la solapa de tu libro de manifiestos! ¡Haz el favor de no adelantar tal disparate aquí! ¡Hombre, por favor, que estamos hablando de cosas serias, bueno, no!

I. Apunte
Hay días en los que tengo que mudarme a Bollywood o preocuparme de la visita de Merkel a Lisboa lío y se me olvida que hace mes y poco se me revolvieron las tripas no de angustia, que también, sino de reconcomio inefable, ese yo-qué-sé, ese sentimiento (¿aceptamos 'sentimiento' como animal de compañía?), ese disparate que dice mi compañero Javier__Apa -a él las culpas- que ha cambiado el mundo. Me fío de Javier porque es un racional de mierda, con lo cual sé que las cosas absurdas que me diga son siempre verdad. A continuación paso a trascribir un extracto del mensaje que mi amigo osó a mandarme una noche de resaca en la que amenacé con borrar este blog de un plumazo, por precaución y porque no cambiaba el mundo. Ahí va el mensaje. Le he quitado las faltas de ortografía, mi amigo es gallego. Podría pasar por diálogo perfecto de cualquier novela en la que salgan humanos:
¿Qué cambia el mundo, Larisa? ¿Ser Obama, ganar las elecciones y que la gente tenga sanidad? ¡Pues claro! ¿Y ya está? ¿Los demás no hacemos nada para que el mundo sea mejor? ¡No me jodas! Lo que te ha pasado ha cambiado cosas. Muchas. Y tú y yo estamos en el mismo puto equipo.
Y ahora el trozo que más me gusta. Omitiré el nombre propio para que nadie se entere de que en realidad hablábamos de Arias Cañete. En lugar de su nombre pondré, por ejemplo, una A mayúscula. A de Arias. Cañete:
A. ha hecho más sin hacer nada que mucha gente intentando hacerlo. Y todo eso por lo que te ha hecho sentir. También sin querer. Y tú has creado jodidas joyas escritas en su nombre, lo cual es más de lo que nadie ha hecho por A. en años, fijo. Y me ha hecho ver que molas mucho más de lo que pensaba que molabas. Y quiero abrazarte, coño.
("Qué bonito")


     II. Qué es esto
        El Comonunca nació allá por 2010 a modo de bitácora cursi y actualmente es un periódico sin periodicidad, una revista sin más línea editorial que lo inexplicable, un soporte digital, una plataforma de carácter cultural en la que se fomenta la poesía, la pintura, la magia, la composición musical y la conciencia social. Incluso conocemos a una señora que hace haikus. 

("¡Estupendo!")

       Las entradas que tengan ánimo de ofender vendrán perfectamente identificadas con la etiqueta 'con ánimo de ofender'. Asimismo, es el blog personal de todos y cada uno de los socios, simpatizantes e incluso detractores del movimiento literario-social-absurdo conocido como Dadaísmo Mágico, quienes sólo tienen que manifestar su disposición de querer escribir algo para que la columna de libre expresión se abra.


       Y tú, persona:


¿Quieres que tu concierto, recital o acción aislada 
aparezca en El Comonunca?

("¡Estupendo!")

¡MÁNDANOS DINERO 
Y SIN DUDA LO HARÁ!


        (Si no tienes dinero, puedes probar a mandarnos un correo. Nuestro comité de expertos analizará su caso y determinará si es conveniente darle a usted publicidad por el blog y el Twitter, donde nos siguen más de 2.000 incautos).

("Podría ser peor")

      Nos gusta lo que emociona. Lo que cambia el mundo, dándose o sin darse cuenta. Nos gusta el talento porque sí, el sentimiento (¿se puede decir 'sentimiento'?) porque sí, contraemos deudas de forma automática con los humanos que nos hacen sentir cosas porque sí y, sobre todo, somos muy agradecidos. Conocemos el secreto para cambiar el mundo, pero no lo decimos para que no se nos rompa entre los dedos. Algunos de los miembros de nuestro equipo son imaginarios, y algunas de nuestras musas no saben todavía que son nuestras musas, como es el caso de Ángel Garó. Aunque muchas veces se nos rompen las certezas, lo compensamos con la Revelación.


    III. Apostilla
     Cógeme el teléfono.

("¡Coñoyá!")

sabato 10 novembre 2012

La increíble historia de Miguel Kocina

"La monstruosidad nos fascina porque hace salir al republicano conservador vestido con el traje de tres piezas que todos llevamos dentro. Necesitamos y nos encanta ese concepto, porque es una reafirmación del orden que todos ansiamos como seres humanos".
Stephen King 


'La voz' ha servido para recordarle a España que la verdadera voz, la mejor, ya la conocíamos. Ya había pasado por otros programas de televisión, ya había tocado psiques y hasta generado sonrisas. Ya había ganado en el corazón de mucha gente y, por tanto, también en el alma. 



Gane quien gane 'La voz', no será la Voz. Y ahora pasemos a otro tema. Amiguitos y amiguitas, hoy queremos hablaros de un muchacho que no tiene igual, de un caso único bueno, no en este país que se llama España, del ídolo de mi amiga Palabricas. Nos estamos refiriendo a... 


¡¡¡MIGUEL KOCINA!!! 

Miguel Kocina llegó a nuestras vidas cuando 'Operación Triunfo' agonizaba, esto es, en la hasta el momento última entrega del formato que lanzó al cajero estrellato a figuras de la talla de sus tocayos Miguel Ángel Silva, Miguel Nández y Miguel Cadenas. Ergo, Miguel Kocina estaba predestinado a triunfar en este programa, pero, cachis, tuvo la mala pata de participar en una edición que no sólo estaba marcada por la presencia de Pilar Rubio como presentadora, sino que en su contra tenía la no-presencia en el jurado del hombre más atractivo del orbe. Ay.


(Ay)


Además, entre los concursantes de aquel año Miguel Kocina se las veía con una durísima competencia: tendría que lidiar nada menos que con el arte, el saber estar y el ruiseñor alado de la garganta de Nahuel: 



Mira si estaría estropeada la edición de antemano que no sólo volvió a entrar Geno a la Academia, sino que Miguel Kocina se quedó fuera. ¿En beneficio de quién? Nada menos que de Coraluna, una discapacitada visual con nombre de Pokemon que, además, cantaba así de bien. Se recomienda darle al play y escuchar con los ojos cerrados, al más puro estilo 'coach': 




'Operación Triunfo', como era de esperar, echo el cierre pronto y mal, con una gala final en la que apareció Bustamante como estrella invitada. Fueron pasando los meses y parecía que los programas musicales estaban de capa caída. Así, estrellas rutilantes de la pequeña pantalla tenían que buscarse las habichuelas en otros lares no menos dignos, como la isla de 'Supervivientes: perdidos en Honduras' o la calle Montera. En su caso, Miguel Kocina, como grande que es, pudo seguir viviendo de su voz, la cual brilló en pequeños-grandes acto, como este mitin del Partido Popular: 




Hasta que llegó 'La voz'. El formato importado que Telecinco empezó a anunciar con una canción de Whitney Houston -quien falleció por pasarse de la raya en plena promoción de este spot, el cual fue retirado por razones obvias-. Miguel Kocina, como tantos otros jóvenes ilusionados de este país, vio el anuncio y algo se encendió en su interior. Pero Miguel, nuestro Miguel, tenía algo que lo diferenciaba del resto de aspirantes a entrar en esta renovada academia: Miguel Kocina tenía CARISMA. Pues sólo el carisma, claro que sí, había conseguido convertir al asturiano en un superviviente en nuestra memoria. Cuando lo vimos subir esas escaleras, todos lo reconocimos, saltamos del sofá, colapsamos los SMS, el whatsapp y los tweets: “¡ES MIGUEL KOCINA!” “MIGUEL KOCINA IS BACK!” “COME ON TO THE VOICE!”



(Quedada espontánea en Cibeles para celebrar la vuelta de Miguel Kocina a la televisión)

A estas harturas de la película, todos conocemos lo acontecido y no ahondaremos más en la herida. Miguel Kocina impresionó a 'coaches' y público, deleitó a las masas, puso al respetable en pie y fue fichado por un Melendi que hasta osó a soltarle que quería “ganar con él el concurso”. Pocas semanas después, el concursante asturiano fue eliminado, por decisión del propio Melendi, en una batalla contra Ruimán, un obeso que no sólo tiene la tara de ser canario, sino que, además, es ciego.


("Podría ser peor")

¡Otro ciego! ¡Otra discriminación positiva, claro que sí, viva la demagogia! Melendi escogió a Ruimán -quien agradeció el detalle al grito de “¡SABROSITO!”, como buen discapacitado mental- y Miguel Kocina se vio obligado a abandonar el concurso. 


(Quedada espontánea en Cibeles para protestar por la marcha de Miguel Kocina de 'La voz')

¿Y qué hizo nuestro protagonista tras esta nueva afrenta, tras esta flagrante injusticia? ¿Liarse a quemar garitas de la ONCE, como habría hecho cualquiera de nosotros en su lugar? Pues no. Nuestro héroe resistió y no tenemos constancia de que protagonizase ningún acto vandálico. Es más, jamás le hemos oído pronunciar insulto alguno dirigido a otros ciegos de fama mundial, como Stevie Wonder, Serafín Zubiri o el sastre de José Corbacho.


Desde entonces, todo ha cambiado. A pesar de que ya no le vemos por televisión -cosa horrible, pues le echamos de menos-, gracias al poder de las redes sociales y a su innegable bondad y empatía, Miguel Kocina mantiene un trato fluido con sus múltiples fans a través de, por ejemplo, Twitter, donde el joven comparte sus emociones...


... Amenazas Sugerencias...



... y nos obsequia con imágenes impagables:

 
Como impagables son las conversaciones que, también vía Twitter, mantiene nuestro Miguel Kocina con su ex compañero y aún integrante del equipo de Melendi, Ruimán:


 

Lo que nos escama, a la par que nos preocupa, es que, teniendo como tiene Miguel Kocina más de 7.000 seguidores en Twitter, la cuenta de su club de fans oficial sólo cuente con apenas 300, entre ellos mi amiga Palabricas, como no podía ser de otra manera, tal y como revela esta captura de pantalla:



A este respecto, dicen las malas lenguas que, de los 7.000 que siguen a Miguel Kocina, 6.500 lo hacen para reírse de él, pero eso es una idea tan cruel e insidiosa que no le daremos pábulo en este blog. Aquí respetamos a los artistas y no consentimos ni una sola falta de respeto.

   
El Comonunca quiere pedir por favor, de rodillas si es menester, a Miguel Kocina que nunca cese en su empeño de triunfar. Que jamás abandone su sueño. Queremos aplaudirle en el próximo reality musical que se invente cualquier cadena de televisión, queremos verle sobre las tablas de un plató, queremos el ritual, su presentación de nuevo, su sonrisa, sus tablas, su dominio de la escena, todo él. Miguel Kocina logró por méritos propios y desde el primer día un hueco en nuestros corazones. En nuestras almas...



Y, ahora, ya no sabríamos vivir sin él. Eres un monstruo, Miguel Kocina. Y eso lo ve hasta un ciego.



(A 'La voz' le debo la voz. El haber devuelto a mi humilde vida de humana una voz que aún no sé cómo olvidé, pero que en realidad no olvidé nunca. Porque no pensar en algo o en alguien no es olvidar. Pero basta, que estamos entrando en metafísicas).



Me apetecía insertar esta imagen porque sé que a algunos os excita, aunque no venga al caso. Sigo. Cuando una voz cambia el mundo, aunque sea el mundo de una sola persona, esa es La Voz. Que no se te olvide, Melendi.





Normal.