En la Blogocosa hay seres que apestan. Tú y yo lo sabemos. Yo lo sé especialmente, porque soy uno de esos seres -de hecho, creo que este mes tiene 31 días, me toca ducha, mola-. Pero hoy no hablaremos de mi roña todavía.
Así empezaba el primer borrador del informe que mi equipo de investigación, liderado por mi becario José Luis, elaboró en Octubre acerca de las presencias más extrañas/deshonrosas del mundo 2.0. Ya entonces se dieron por aludidos algunos retrasados seres virtuales. Dado que eso me produjo orgasmos orgullo y satisfacción, he hurgado en los apuntes de José Luis y he encontrado los descartes de aquel primer informe. Vamos, que hay más tarados entre nosotros. El resultado es el siguiente:
1. El Macho Alfa-Pero-Menos.
El Macho Alfa-Pero-Menos posee la curiosa característica de ser correcto, educado, encantador y caballeroso de manual con las féminas virtuales que se cruza en su camino. Esto es: cumple con las condiciones de todo buen sociópata. Una vez elegida su presa, al Macho Alfa-Pero-Menos (MAPM) le gustará todo lo que esta escriba en su blog, ya sea un terrible haiku o una disertación sobre la reproducción del bogavante. Su sello de identidad son comentarios tal que así:
Qué bello, (ACÁ NOMBRE DE LA PRESA).
Me emocionas, ojazos.
Sigue así. Un beso.
Con su dulzura y buen hacer, el MAPM irá ganando adeptas, con quienes intercambiará zalameros comentarios, eventuales correos electrónicos y, si se tercia, citas a ciegas. Sin embargo, el ego del MAPM no le permite ser hombre de una sola mujer, y se sentirá más cómodo en su hábitat virtual, donde tratará de complacer a todas con su estéril amabilidad.
No obstante, el Macho Alfa-Pero-Menos alardeará de que le encantan las mujeres, al igual que alardeaban Jesús Vázquez y Ricky Martín en sus tiempos mozos.
("Mira, maricón")
Como no queremos que nadie se dé por aludido tras la descripción de este ser, ilustraremos su apartado con la imagen más aséptica y general que se nos ocurre:
2. Bipolar Woman.
Bipolar Woman es esa bloggera que se marca una entrada lacrimógena sobre la presunta muerte o enfermedad de un ser querido (por regla general, menor de edad) y, cuando le envías un correo privado dándole ánimos y fuerza, te responde que no, que la paja mental fue producto de su imaginación, y que, aunque haya escrito en su bitácora cosas como...
Mi pequeño ángel se quiere ir al Cielo
y sé que tendrá sus alas
... en realidad quiere decir...
Mi marido está jugando a la Play y pasa de mí,
quiero llamar la atención, queredme.
Este personaje emplea un modus-operandi que está feo, puesto que hiere la sensibilidad de humanos que sí están pasando por un dolor real, y a quienes descubrir estas actitudes toca mucho los huevos.
3. El blog es mi diario y me lo follo cuando quiera.
Las personas con dificultad/imposibilidad de separar la vida real de la virtual suelen caer en este punto. Son aquellos que cuelgan entradas más largas que un 'Tú sí que vales' sin Risto para contarte cosas de su día a día que son más nimias que el mecanismo de un chupete. Algunos de sus temas favoritos son:
- He regado mi jardín. Aquí van 256 fotos de mis plantas.
- Me he comprado un microondas. Mi vida ha dado un giro.
- He hecho la cara de un gatito en punto de cruz. Aquí van 37 fotos. Queredme.
("Podría ser peor")
Al leer este tipo de entradas pasa como con las novelas malas: estás todo el rato esperando que pase algo, porque tiene que pasar algo, un giro a la trama, un acontecimiento especial, la aparición de las hermanas Hurtado cantando por bulerías, algo. Pero no.
(Pena)
4. La literata on line.
El mundo de las bitácoras se engalana con su presencia. Finalista en numerosos concursos de novela a nivel mundial, la literata on line es, no obstante, humilde y buena gente, por lo que ha renunciado a que su editorial gestione su web y ha preferido un dominio personal, desde el que interactuar con sus fanes. Su blog es rico en fotos de la literata, quien suele hablar de sí misma en tercera persona, como hacen Aída Nízar y Rubalcaba. Porque una cosa es ser cercana y otra son las confianzas, amos, por Dior.
("Qué le vamoh a hazé")
En la web de la literata on line no podemos descargar ninguno de sus libros, curiosamente, pero eso no quiere decir que no existan, que la gente tiene muy mala boca. Por contra, podemos deleitarnos con fotos de la niñez y la adolescencia de la literata, quien ya entonces apuntaba maneras de estrella, a juzgar por las poses que apreciamos en las instantáneas.
(Tal que así)
En realidad, tras esta pin up suele esconderse una señora de cincuenta y muchos años y traumas que una vez hizo un taller de narrativa y cuyo talento es inversamente proporcional a las buenas intenciones que, en el fondo, tiene.
5. Larisa Otero.
Larisa Otero es un tío de Orihuela que se hace pasar por muchacha. Le da al carajillo, al Ducados y eventualmente a la cocaína. Es una escoria humana que se cree con derecho de juzgar y señalar a la gente seria que buenamente comparte su arte y su buen hacer en Internet. Aunque actúe así debido a un trauma de la infancia, a la falta de sexo y a su creciente alcoholismo, en absoluto es justificable y debe de ser censurada por la comunidad bloggera.
* Si alguien se da por aludido tras leer este post, se ofende y me insulta, me retiraré al rincón de pensar, pondré las manos en las rodillas y estaré llorando hasta que se me pase el disgusto.