mercoledì 29 maggio 2013

Parábola de nosotros

Imagina la hipotética situación. Tú estás en un hospital, donde tu pareja permanece ingresada en estado de coma. Los médicos no son demasiado optimistas y te aconsejan que te pongas en lo peor. Un día te proponen desconectar a tu pareja. Se halla en estado vegetal y poco más se puede hacer, más que mantenerla conectada a una máquina. Te empiezas a hacer la idea. Desconectar será dudo, pero alargar una agonía de final irreversible lo es aún más. Tratas de mentalizarte y asumir la pérdida, llega a pasársete por la cabeza qué llevarás en el funeral. Y, cuando estás a punto de firmar la sentencia, el consentimiento, la eutanasia por compasión, cuando ya tienes el certificado delante y el boli en la mano, un galeno entra en el cuarto y te grita que no lo hagas. Hemos conseguido reanimarlo, te anuncia. No firmes nada. Vivirá.

Y entonces respiras y el mundo se recompone durante un momento. Vas a la habitación de tu pareja y observas que el color ha vuelto a sus mejillas. Está mejor, hasta te parece que sonríe. Pasas la noche a su lado, acaricias su mano y empiezas a hacerte a la idea de que todo está bien. Hasta el día siguiente.

Al día siguiente, estás en un hospital, donde tu pareja permanece ingresada en estado de coma. Los médicos no son demasiado optimistas y te aconsejan que te pongas en lo peor. Un día te proponen desconectar a tu pareja. Se halla en estado vegetal y poco más se puede hacer, más que mantenerla conectada a una máquina. Te empiezas a hacer la idea. Desconectar será dudo, pero alargar una agonía de final irreversible lo es aún más. Tratas de mentalizarte y asumir la pérdida, llega a pasársete por la cabeza qué llevarás en el funeral. Y, cuando estás a punto de firmar la sentencia, el consentimiento, la eutanasia por compasión, cuando ya tienes el certificado delante y el boli en la mano, un galeno entra en el cuarto y te grita que no lo hagas. Hemos conseguido reanimarlo, te anuncia. No firmes nada. Vivirá.

Y entonces respiras y el mundo se recompone durante un momento. Vas a la habitación de tu pareja y observas que el color ha vuelto a sus mejillas. Está mejor, hasta te parece que sonríe. Pasas la noche a su lado, acaricias su mano y empiezas a hacerte a la idea de que todo está bien. Hasta el día siguiente.

Al día siguiente, estás en un hospital, donde tu pareja permanece ingresada en estado de coma. Los médicos no son demasiado optimistas y te aconsejan que te pongas en lo peor. Un día te proponen desconectar a tu pareja. Se halla en estado vegetal y poco más se puede hacer, más que mantenerla conectada a una máquina. Te empiezas a hacer la idea. Desconectar será dudo, pero alargar una agonía de final irreversible lo es aún más. Tratas de mentalizarte y asumir la pérdida, llega a pasársete por la cabeza qué llevarás en el funeral. Y, cuando estás a punto de firmar la sentencia, el consentimiento, la eutanasia por compasión, cuando ya tienes el certificado delante y el boli en la mano, un galeno entra en el cuarto y te grita que no lo hagas. Hemos conseguido reanimarlo, te anuncia. No firmes nada. Vivirá.

Y entonces respiras y el mundo se recompone durante un momento. Vas a la habitación de tu pareja y observas que el color ha vuelto a sus mejillas. Está mejor, hasta te parece que sonríe. Pasas la noche a su lado, acaricias su mano y empiezas a hacerte a la idea de que todo está bien. Hasta el día siguiente.

Al día siguiente, estás en un hospital, donde tu pareja permanece ingresada en estado de coma. Los médicos no son demasiado optimistas y te aconsejan que te pongas en lo peor. Un día te proponen desconectar a tu pareja. Se halla en estado vegetal y poco más se puede hacer, más que mantenerla conectada a una máquina. Te empiezas a hacer la idea. Desconectar será dudo, pero alargar una agonía de final irreversible lo es aún más. Tratas de mentalizarte y asumir la pérdida, llega a pasársete por la cabeza qué llevarás en el funeral. Y, cuando estás a punto de firmar la sentencia, el consentimiento, la eutanasia por compasión, cuando ya tienes el certificado delante y el boli en la mano, un galeno entra en el cuarto y te grita que no lo hagas. Hemos conseguido reanimarlo, te anuncia. No firmes nada. Vivirá.

Esa noche tú misma asfixias a tu pareja con la almohada.

martedì 28 maggio 2013

De cómo nuestro comité de sabios frenó nuestra decadencia

A lo largo de las últimas semanas, los administradores de este blog han sido víctimas de un brutal acoso materializado tanto por correo electrónico como con escraches a las puertas de sus casas, en los que participaron Los Morancos, Jaime Bores, un grupo de rocieros encocados y la tuna de Medicina de Murcia. A continuación pasamos a reproducir una selección de los terribles mensajes que nos han llegado tanto a nuestra cuenta oficial de Twitter –@marianorajoy– como al buzón de nuestra casa. Advertimos de que su contenido puede dañar la sensibilidad, especialmente si usted es canario. Todo sabemos que los canarios tienen la sensibilidad exacerbada.


Allá van los mensajes:

Este bloc ya no es lo q era, no hace risa solo hai cosas cursys por favor decir algo d arias canete q nos gusta mucho jracias

Aburrís, ya no tenéis gracia, os dejo de seguir a partir de ahora, unfollow

MENUDA MIERDA D VLOG ESTAYS PERDIENDO MUXO HABLAR D KORINA Y D LOS PRETENDIENTES JAJAJA DAVIZ PEDRE Q CRAK

es verdad q eres un hombre????

 

Como comprenderéis, después de la recepción de semejantes documentos, el equipo de El Comonunca convocó de urgencia una reunión extraordinaria de su junta directiva, que se celebró en un local que no queremos especificar, por nuestra seguridad, y del que sólo diremos que está ubicado en la madrileña calle Génova. A la citada reunión acudieron el ministro Wert, Míster Crujidor, Florentino Fernández, Laura Campos de 'Gran Hermano', Nahuel de 'Operación Triunfo' y el único lugareño de Albacete que posee un libro en su casa. 



Tras dos horas y media de tensiones con el objetivo de redefinir la línea editorial de este blog, y ante la evidencia de que no sólo estamos perdiendo seguidores, sino que estamos perdiendo lo más importante (prestigio), el citado comité de sabios elaboró una lista de asuntos de actualidad de los que no nos hemos hecho eco en estos meses, bien por simple dejadez, bien porque yo me encontraba reunido en el Parlamento Europeo. Los asuntos de especial trascendencia son los siguientes:

- El comienzo de 'Gran Hermano 14'.
- La dimisión de Natzinger como cabeza visible de la Iglesia y su retirada a un palacio con su novio.
- La elección de un nuevo Papa que no parece un Papa.
- Los divertidos negocios de Iñaki Urdangarín y esposa.
- Toni Cantó.
- La reaparición en sociedad, con motivo de la entronización holandesa, de la depresiva Masako.
- Los presuntos sobre-sueldos que pagaba mi partido.
- El inesperado descubrimiento de que las tartas de Ikea contenían mierda.
- Que Mercedes Milá enseñase dos veces (al cierre de esta edición, iban dos veces) las bragas en 'Gran Hermano 14'.
- La bronca de Lydia Lozano y Belén Esteban en el último 'Sálvame' de esta y, lo más importante, por qué la ex de Jesulín no llevaba puestos los dientes de arriba durante la entrevista. 



- El comienzo del reality 'Un príncipe para Corina'.

 



Tras elaborar esta lista, leerla detenidamente, realizar un análisis sintáctico y morfológico de la letra del penúltimo hit de Alejandro Sanz...

vengo del aire / que te secaba a ti la piel, mi amor / yo soy la calle / donde te lo encontraste a él / no me compares / bajé a la tierra en un pincel por ti / incomparable / que yo no me parezco a él / ni a él ni a nadie, eeee
 



... y echar un par de partidas al Triviados con seres aleatorios que damos por hecho no se encontraban en Extremadura, decidimos tomar cartas en el asunto y poner en marcha una campaña para recuperar no sólo el buen nombre de este blog, sino lo más vital para nuestro sustento: el dinero de nuestros seguidores.
 


El dinero de nuestros seguidores es justo y necesario. Lo necesitamos todos, pero especialmente yo, que desayuno una media de seis veces y almuerzo otras tantas. Sin embargo, cuando perdí mi iPad del Congreso, perdí también mi autoridad como presidente de este colectivo, y desde entonces es Míster Crujidor el que lleva la voz cantante. Aunque todos sabemos que el muchacho ya no es lo que era...
 



El dinero de nuestros seguidores posibilitaría mi regreso a Caminreal, municipio del que me obligaron a salir tras aquella aventura con el párroco. El dinero de nuestros seguidores daría de comer a pobres almas en desgracia que mantenemos en nuestros sótanos, como Cristina Narbona, Matías de 'Gran Hermano 4', el extronista Oliver y su amigo Julio 'El Feroz'.  
 



El dinero de nuestros seguidores nos haría felices. Pero, en vez de acometer una tormenta de ideas para dar forma a la campaña con la que pretendemos conseguirlos, nos fuimos al bar. 


A partir de ahí, mis recuerdos son difusos. Yo me desperté en la boca del metro de La Latina, desnudo, solo, desorientado, con sabor a cloroformo en la boca y una cicatriz feísima en el costado izquierdo. A mi lado estaba Míster Crujidor, tumbado sobre su propio vómito y con los pantalones por los tobillos. Le cogí la mano. Intentó abrir los ojos. No sé cómo seguimos vivos, pero jamás hablamos de esa noche. Una vez que Wert vino a verme al despacho estuvo a punto de comentar algo al respecto. Le introduje su iPad en la boca antes de que pudiera terminar la frase.



Así que no tenemos campaña. Ni dinero. Este blog seguirá siendo cursi y seguiremos recibiendo vuestros reproches y amenazas, mientras nuestra cuenta corriente mengua. Os merecéis todo lo que os pase. Pandilla de sinvergüenzas.

martedì 21 maggio 2013

Lyrics

Ay, humanos, que no somos originales ni en la pena. Venía yo aquí a vomitar toda la mierda que inoculas, el daño que haces, la desesperanza que impones, y resulta que  hace años ya te escribieron una canción. Lo que viene siendo que te den el post hecho. Cariño.

 

lunedì 20 maggio 2013

32 mierdas

"No importa cuántas veces fracases: siempre habrá alguien que fracase con más estilo, más surrealismo y más sentido del humor que tú"
Mi ángel, inspirado


Tener un ángel es tener línea directa con el Cielo. Con el Olimpo, si eres una friki politeísta. Bueno, con el Olimpo no: con los aledaños del Olimpo, con los Propileos de lo que sería la entrada principal al edén inmaculado de Zeus y sus solemnidades, sus rayos, sus liras y sus efebos menores de edad. No sé por qué llamo ángel a quien no sé si debería llamar ángel, no sé por qué uso la terminología cristiana en algo que tiene más de magia que de liturgia, más de porque sí y misterio que de dogma institucional. Mi ángel ha resucitado, y eso me indica que estoy peor de lo que pensaba. Más herida, más tocada y más hundida. Y todo, qué paradoja, por jugar a que yo también podía ser el ángel de alguien.




Cuando me peleé con mi amiga Claudia, su único argumento para la paz era eso, que ella era mi amiga. Le solté, en el fragor del cabreo, que no me interesaban los amigos: que me interesaban los aliados. Ella, con su sabiduría de pacotilla forjada a base de leer citas célebres y apenas libros enteros, alegó que los aliados eran temporales, pero los amigos perennes. Seguramente tiene razón, pero no tengo gana de reconocérselo. Porque en esta lid me quedé pronto sin aliados. Pero no quiero intuir que me haya quedado sin amigos.

Mi ángel me manda el emoticono de un puño por whatsapp y comprendo que me guarda una hostia psíquica de las suyas, que siempre terminaban con una caricia y una carcajada. Mi ángel me recomienda "dar carpetazo y luego quemar la carpeta". Y el Amor de Mi Vida, que no pinta nada en esta histeria, abre la boca y defeca:



"El amor es tonto, ciego e inevitable. Sé libre"


Tiene gracia que me pide que sea libre precisamente el humano que me esclavizó, el que no consentía un tinte de pelo que no le gustase o un pintalabios que le pareciera demasiado atrevido. No contesto a su defecación y me echo a dormir en el sofá. Empiezo a notar los años. 54 32 no son demasiados, pero el cuerpo no es lo que era: los riñones se resienten, los dolores de cabeza se amplifican y la tristeza se expande. No termino de tirar las flores de jardín que se han muerto sobre la tele, ni las fotos hechas con la Blackberry que muestran a una pareja sonriente agarrada por la cintura. No termino de asumir mi fracaso como ángel, porque lo he dado todo. Mi tiempo, mis ganas, mi cuenta corriente, mi salud mental. A la hora de la verdad, no di nada. Sólo proyectos, entelequias, deseos y un par de libros de arte comprados en El Corte Inglés. Aburre seguir en una lucha que sabes que está acabada, que no merece más la pena que contarle los lunares del cuello a Taylor Swift, chupar candados o participar en una orgía con Jacobo Ostos. 





Se lo pregunto a mi ángel. Cómo se hace. Cómo, para que se vaya esta sensación de derrota, de fracaso, de ser inevitablemente subnormal, cómo se evita la pena, la rabia, cómo se calma la angustia, la soledad y la melancolía. Y él se ríe, se parte, se descojona, se lo pasa de cine para recordarme que hay abismos en cada esquina, pero que sería muy aburrido si no los hubiera. Mi ángel se ríe de mí, mi dios favorito se ríe de mí. 

Y me encanta. Porque eso significa que le importo.

mercoledì 8 maggio 2013

El abismo en cada esquina

Si vuestro dios es un soberbio, un estirado, un solemne, al fin y al cabo, no os extrañéis de que sus emisarios sean gentes como estas:






Por contra, si vuestro dios es lo más grande, sublime, cachondo, divertido, vital, adorable del mundo –es decir, si vuestro dios es el mismo que el mío–, los elegidos que tiene en la Tierra serán tan maravillosos e inefables que no sólo os salvarán la vida las veces que hagan falta, sino que olerán cuando estáis al borde del abismo, y resucitarán para recordaos que el abismo tampoco es para tanto.




Hay muchos temas que se nos han pasado mientras aquí servidora estaba criando. Tenemos Papa nuevo –nuestro amigo Natzinger vive por fin en retirada espiritual, junto a su novio, en un bonito palacete que nada tiene que envidiar a Pedralbes–, una infanta de España fue im-putada y des-im-putada, hicieron chistes de la ETA en 'Gran Hermano' y, lo más importante, el ministro Fernández Díaz, es decir, mi padre, explicó a toda España que los maricones son escoria porque no garantizan la permanencia de la especie. Nos pondremos al día sobre todo esto. Bueno, no.




Este blog nació allá por Septiembre de 2010, cuando desde las altas esferas del Olimpo apócrifo se empeñaron en que yo tenía que seguir viva. Hoy renace por el mismo y sagrado motivo. Alabado sea Dior.