(Bucólico)
("Mí no comprender")
¿Quién es el sádico que determinó que este pájaro con pinta de salidorro era el personaje ideal para inspirar confianza en los padres y que estos dejasen ir a sus hijos tras esa malla sospechosa? ¿Qué significan estos puntos suspensivos tras el confuso 'ven a jugar conmigo'? ¿Qué va a ser lo próximo? ¿Quizás esto?
("Ven a jugar conmigo...")
("Ven a jugar conmigo...")
¡¡MENDICIDAD Y CLEPTOMANÍA!!
(Tal que aquí)
(Pena)
("No vamos bien")
(Me la pido)
¡¡Top 10 de las maravillas de Amsterdam!!
Como no entendemos una miedda de holandés -sólo sabemos decir 'danke', que es 'gracias', y 'citroen', que es 'limón'-, ignoramos qué pone en el muro, junto a la efigie de ese gran hombre retratada en uno de los puentes del río Amstel. No obstante, intuimos que se trata de un mensaje de esperanza y buen rollo. Nos moló mucho verlo.
9. Apetitoso documento.
Parece una verdadera bosta, pero no lo es. Es una frikandel tamaño estándar de la que disfrutar por 1,50. Precioso para los amantes de la coprofagia. De nada.
8. Sor On Fire.
En el mercadillo de Waterlooplein nos encontramos con un adorable cacharrito de esos que les das cuerda y andan. No sé por qué, pero nos recordó a alguien.
7. Van Gogh está sobrevalorado.
Si alguien sabe cómo
De nada.
6. Amor sin barreras.
Al ver este escaparate vi la luz. Qué duda cabe: entramos en la tienda e hicimos acopio de material, para repartir el día 10 entre nuestras amigas más solemnes de la quedada de Barcelona.
Por supuesto que adquirí uno para mí. El más grande, potente y caro. De hecho, lo estrené el Jueves, viendo la expulsión de Verónica de la casa de 'Gran Hermano'. Qué momento.
5. Él nunca lo haría.
A estas harturas de la película, habré comentado un billón de veces la ternura que me despiertan los objetos inanimados tristes. En este caso, detectar a este pobre, ahí solo, como fuera de lugar, abandonado en la calle, me dio cosa. Así que me lo eché al bolso. Bueno, no. Le hice una foto. Os pido un minuto de silencio por su alma.
(Pena)
¿Deseas librarte de tu esposa/suegra/cuñada/jefe y que parezca un accidente? ¡Las escaleras del Eden Hotel son la solución!
Sin ir más lejos, Carlota arriesgó su vida para hacer esta foto. Para premiar su valor, le robé un imán con el cuadro de la habitación de Van Gogh.
3. Tu gran amigo fiel.
¡Eh, chicos, tengo una idea! ¡Hagamos una tienda dedicada al váter! No al cuarto de baño en general, al váter en particular. ¡Todo para su váter! Papel del culo, tapas al gusto, aromas para dejarlo súper-o-sea-de-la-muette. ¡Y pongamos inodoros previo pago al fondo de la tienda! Lo veo, lo veo, lo estoy viendo. ¡El váter se merece eso y más! ¡El váter nos une!
(Existe y está en Amsterdam)
Traducción al castellano modenno de la conversación que el recepcionista del Eden Hotel y servidora mantuvimos, mitad en espanglis, mitad en holandés, casi todo el rato por gestos y al final con improperios:
- La tarjeta de crédito que nos proporcionan no es aceptada. Tienen ustedes que dejar 50 euros en concepto de depósito. Se le devolverán cuando abandonen la habitación.
- No tenemos 50 euros. ¿Qué
- No es aceptada.
- ¿Para qué
- En concepto de depósito. Por si veis películas en la tele o tomáis algo en el bar.
-
("Money, money, money")
- Oye, que sí, que toma los 50 euros -me mata recular, pero más vale prevenir.
- Ah, OK, great. Eh... las tarjetas ya no valen. Tomad las nuevas.
-
- Serán 36 euros. 50 menos 14. Las tasas de la ciudad.
- ¿Las qué?
- Las tasas de la ciudad. Hay que pagar las tasas de la ciudad. Es así.
("¿Por qué?")
(En paz)
Cada día tengo más claro que, dado que a veces ni yo aguanto mi ritmo de vida, jamás llevaré al lado a alguien que desee sincronizar sus pasos con los míos. Vamos, que eso de tener una pareja estable y presentable en sociedad no sólo me repele, sino que se me empieza a antojar una condena más que un deleite. Además, últimamente
("Esa es la actitud")
("Está feo")
("¡Bravo!")
Y poco más. Cuando Carlota tenga a bien mandarme su visión, plagada de dignidad, de esta semana on fire, la colgaré en esta humilde y burda bitácora. Entonces descubriréis que en realidad hemos estado en la cárcel.
La justicia holandesa es diferente, allí no toleran un mínimo robo. Haber pasado una semana entre rejas, sin embargo, ha servido para suavizar mi carácter y percatarme del daño que puedo llegar a hacer a personas buenas y sanas de la Blogocosa, personas que no tienen pérdidas de orina ni sida. También vi la luz al encontrar en una tienda de Amsterdam al mismísimo Jesucristo...
Por tanto, hice propósito de enmienda. Confesé a las autoridades que llevo más de un año dedicándome a ofender gente por la Red y, de paso, confesé el incidente con aquella meretriz. Cuando sacaron su cuerpo del canal, ya era demasiado tarde. No obstante, estaré bien. Las cárceles nórdicas son diferentes. Saldré en unos días. Espero que me dé tiempo a llegar a la quedada de Barcelona. Más que nada, para deshacerme de los dildos. Si no, los remitiré a un convento de Valencia al azar o se los entregaré a un colega invertido. Él sabrá qué hacer.
(Canal sin meretriz a la vista)


















































