Proclamo lo absurdo como único camino hacia la salvación. Lo proclamo con la autoridad que me da el haber defecado en los almacenes Harrod's de Londres. Con la autoridad que me da el haber mendigado en Amsterdam. Con la autoridad que me da el haber tenido un orgasmo en Atenas. Dos orgasmos en Atenas. Cuando mi socia y conciencia social Sue pulsó sin querer la alarma de incendios del Cabaret Voltaire, seguramente una mariposa agitó sus alas en Laponia, pero, como aún no hemos pisado Laponia, no lo sabemos. Proclamo lo absurdo mientras siento mi culo en una mesa que no me pertenece, en un ordenador al que he entrado con un nombre que no es el mío, y desde el cual me descargo fotos de Luis de Guindos para mandárselas a mis enemigos al azar, con el fin de que se enamoren, bueno, no. Proclamo lo absurdo como dogma, y ahora es cuando mi dios favorito me da una guantada y me dice que él quiere dogmas lo mismito que yo quiero una jauría de arpías salvajes recitando poemas de Neruda al son de una canción de Bustamante. Nunca se hizo nada bueno al son de una canción de Bustamante. Ni siquiera un manifiesto Dadá.
Proclamo lo impresentable como leitmotiv de mi vida. Mi vida vale porque es una vida, gritaba Huecco en la canción que I. me ponía en bucle en el coche en el que vimos amanecer en Mojácar. He visto amanecer en Mojácar tantas veces que no lo valoro. Será porque fue en Mojácar donde di mi primer beso. Yo tengo una foto de mi primer beso. Tweet serio.
("¡No jodas!")
Proclamo y me pongo recta en la silla. Llevo en los vaqueros un mechero lleno de picas, tréboles, corazones y rombos, exactamente igual que tengo el corazón, lleno de picas, tréboles, corazones y rombos. Debería estar escribiendo sobre el Madrid Arena. Eso haría si pudiese arreglarlo. No estoy fumando. No sé si Tristan Tzara, mi novio muerto, aprobaría que fumase. Jamás lo sabremos. O sí. Me pregunto si en el Elíseo se fuma. A Vida no le gusta el tabaco. A Vida le da asco el tabaco, pero me metió la lengua hasta el esófago, y el esófago seguro que sabía a tabaco. Seguramente a Mariló Montero no le haría gracia que yo donase mis órganos, pero he donado mis órganos y, cuando me muera, justo antes de que Carlota me ponga la moneda debajo de la lengua, me extraerán el esófago, el estómago, el hígado, los riñones y probablemente las córneas, porque así lo tengo firmado en vida. Que no en Vida. El esófago no se puede reimplantar, pero debería de ser expuesto en un museo. Porque allí metió él la lengua. Aunque supiese a tabaco.
Cuando uno ama mucho, a veces peca de soberbia. Cuando uno ama mucho –no a un humano, más todavía; amar a un humano es lo más común del mundo– le da por pensar que ama como nadie. Que ama más que nadie. Y no. Nadie tiene la exclusiva de las devociones. Por muy peculiar y extraordinaria que sea tu religión, no tienes por qué ser la única friki beata. De hecho, no lo eres. Y, cuando una es gilipollas, como es mi caso, eso llega a pinchar. Durante tres segundos. Luego te das cuenta de lo mucho que mola todo, Rosa. Y de que, aunque haya días que no te apetezca salvarte, al menos no se te ha olvidado del todo dónde está la salvación. Lo cual reconforta. Y limpia. Y salva.
Durante mucho tiempo pensé en vosotros. En cómo seríais. En si llegaríais a existir. No os llamé de ninguna manera, la verdad. No sabía si había que llamaros seres virtuales, humanos, lectores, incluso amigos. No sé cuántos sois, pero ahora sé que existís. Y sois una puta pandilla de locos del coño. De imbéciles. De irracionales. De devotos. De frikazos. De subnormales que no tenéis ni idea de cuál es el secreto para cambiar el mundo, pero estáis cambiando el mundo. De gente maravillosa.
Ayer se apagó el mundo por una gilipollez. No tenía fuerzas ni para apuntalar las ruinas. Se lo conté a todo el cosmos. A mi, tuyo, nuestro, vuestro, Dadaísmo Mágico, Dadá no existe, Dadá eres tu. Y, mientras yo me cruzaba de brazos, vosotros empezasteis a cambiar el mundo. Sin aprendizaje de nadie, o quizás de muchos. Y Alejandra me mandó un poema. Y Anna me mandó una foto:
Delfos me recordó todo. Me recordó la profanación, me recordó el culo de mi hermano sentado sobre el altar de Apolo, me recordó el Tholos, me recordó aquello de lo que no hablamos, la supremacía del misterio, las zarzas del Parnaso. Las piedras que no vio el Amor de Mi Vida porque dijo que para qué coger un autobús, cuando podíamos acercarnos al Pireo a pagar cien euros por dos boquerones. Inteligente postura, Amor de Mi Vida. Humano de mierda. Subnormal. Gracias, Anna. Jamás conozcas la derrota.
(No conoce la derrota)
Proclamo, Dadá, queridos míos. No hay mensaje, porque Dadá no existe. Queridos míos, el mundo está en buenas manos con vosotros. Mejor si os cambiáis el nombre. Tristan Tzara se cambió el nombre y cambió el mundo, porque pensó que, llamándose Samuel, no podría hacerlo. No le contéis a Tristan Tzara que os he contado que en realidad se llamaba Samuel. Porque no se llamaba Samuel.
("Esa es la actitud")
Menudo subidón de energía, menuda paranoia, bendito absurdo que, cómo no, vuelve a ganar. Y lo que le queda.
Sois la hostia.









15 commenti:
Declarar el absurdo es negarlo... no hay más salida que la Absenta, no hay más entrada que la del Olimpo.
besos
No puedo comentar lo que me viene a la cabeza porque no tengo cabeza. Y porque tu editor me mata si desvelo secretos de Delfos y tu culo. La hostia eres tú.
Por el momento retiro mi amenaza de no-bocatería. Por el momento.
Dile a Carlota que os mando el oro. Aunque sea el que llevo en el colmillo superior derecho. O sea, que sonrío y os deslumbro con su fulgor.
Ains. Qué mal me caigo a veces...
TADORO!
Si me dices que se te humedecieron los ojos en este post de verdad te envío dinero. Palabra de macho.
Hola a todos.
Larisa es una joven con diversidad funcional que necesita dinero para una plaza privida en un conocido centro de su distrito. Todos aquellos que queráis colaborar mandando dinero o enseres como medallas, pesados anillos o dientes, decidlo y se adjuntará un número de cuenta para los ingresos.
Gracias, hoy por unos, mañana por otros.
¿Crees que esa joven te va a poner una moneda debajo de la lengua? Conoces mi situación, todo lo que se llame moneda me lo echo al bolsillo.
Y ya que hables de tu primer beso, me parece, no sé, de pasar los límites. Aunque imagino que le das tanta importancia porque también habrá sido el último, fea.
Carlota (no pienso decirte nada cuqui por aquí, aunque me apetezca).
"Había ignorado a la naturaleza y ahora acudía a ella para salvarse, para ganar a la divinidad, para corregir el destino.
Su futura tumba estaría cubierta de deliciosas vides con las que se daría un festín antes de verse envuelto en una matriz de seda.
Patti escribiendo de Robert.
Abraçada!
En tu honor, y por como refulges, me he comprado una laca de uñas de "deliplus" llena de brilli brilli. Ahora te escribo con las manos igualitas a la de una barbie Malibú.
Hostia. Bonita palabra. Yo ya sabía que nos querías, a pesar de que somos seres imaginarios, imbéciles y con pocas luces. Bicos, hermosa.
Hay que aferrarse a algo, aunque sea a ese absurdo que manifiestas, nos va la vida.
Saludos
Dos comentarios al trasvés.
Primero: Hay que ir a Laponia a comprobarlo. (En LAponia, hace frío, pero yo me río).
Segundo: con respecto a la "salvación", como gritaba el capitán del barco italiano: "¡Sálvese el que quiera!".
Pues te diré que a mí lo que me parece realmente absurdo es la realidad cotidiana, verbigracia: El fiscal pide ocho millones de fianza a Urdangarín; el promotor del Madrid Arena culpa del exceso de aforo al Ayuntamiento" Convergència denuncia a la policía por delito electoral. Cosas así
De cenizas:
Dadá. Voy a pegarme el tiro.
CMQ:
Si yo fuera un poeta, haría aquí mi obra cumbre; pero soy un pirómano y prefiero hacer lumbre. Como dice la canción. Yo compro la garrafa de gasolina. Tú localiza el sitio en cuestión. Pagaremos a unos rumanos para que hagan el trabajo. En realidad yo soy rumana, siniora, pooor favooor!!! El Dadá me sienta tan bien como comer cristales. Presento mi dimisión. No hay Oniro que me ampare.
JavierApa:
No adores a un humano.
Sarco:
Esta misma noche me abro el Pay Pal. Si no llego muy cansado de la tele. En realidad trabajo en televisión, en Canal 9. Pero no lo digas. Desmenuzarías la cotidiana ociosidad de las moscas carcomidas del enjambre aparatoso. Un abrazo.
Carlota:
Es todo verdad. Pero ahora necesito tus ánimos, tus palabras cuquis y tu comprensión lírica, todo con tal de saciar el dolor irremediable que brota de mi pecho en flor. Las cucarachas del ocaso apedrearon la bruma pestilente de las berenjenas ácidas, de ahí que la fibra de vidrio nos jugase una pasada y el mensaje de fragmentase en dos, en diez, en cien resquicios de Afrodita, quien masturba a su propio hijo para envenenar las flechas. Adónde voy sin ti.
Ignasi:
Me ha dado una idea. Volveré a París y plantaré cosas en la tumba de mi novio muerto. Tulipanes, por ejemplo, que son cursis. Voy a acercarme a la T4. Pasaré la factura del viaje a Carlos Dívar, mi amigo.
Palabricas:
No sabe cómo me aturde decir esto, pero no estaré esta noche en las galas en directo. Me han colocado un reunión tarde en el Ministerio por el rollo de la PAC, y ya sabe cómo son los agricultores con lo suyo. Bueno, en realidad me voy a cortar las venas en vertical y en la bañera mientras suena 'Lágrimas desordenadas' de Melendi, pero la culpa de todo la tiene el Padre Apeles. Un beso.
Emilio:
Tiene usted razón. Lo digo mientras miro la figurita de un panda gigante que porta un bambú. La pena violeta acabará conmigo. He de volver a la oficina.
NáN:
Quiero que vayamos a emborracharnos. Arde, Malasaña. Tristeza. Snif. Beso.
Contando los sesenta:
No sé a cuento de qué tiene usted que nombrar a mi marido en esto, pero, en fin, ya sabemos lo envidiosos e injustos que sois los rojos. Callad, súbditos, y asumid nuestra supremacía.
Beata mola, pero friki suena aún mucho mejor... lo mismo es que el tachón le da un toque especial.
Lo cierto es que cuando leí aquella entrada de tu blog la entendí, casi al momento, porque era como mirar dentro de mi estropeada cabeza y leerla escrita ahí. La verdad, no sé si tener cosas en común con una cabeza como la mía es bueno o malo (es de esas preguntas en las que me gusta poner NS/NC), pero mientras mole, ¿qué más da?
Pd: siempre me preguntaré porqué escribiendo pongo "mola" cada dos por tres si yo nunca digo "mola" cuando hablo.
¿Por cuánto sale el kilo de cadáver de Bisbal? En trocitos muy pequeños, como para hacer albóndigas y rellenos de alcachofas. Si no, me conformo con unos taquitos de Melendi... para acompañar las habichuelas, a este le va muy bien todo lo que sea hierba.
Un abrazo.
Rosa.
Te dejo sola un momento y vuelves a tomar la medicación, dejalo ya te dije que la locura es lo unico sensanto.
Besos de Dadá o no.
Ponía claramente "nicht berühren", pero por entonces yo aún nein sabía Alemán y pulsé el botoncito rojo. La mariposa voló en Laponia (qué te dio con Laponia?) y los suizos allí congregados (con poca pinta de Dadaístas) no dieron gritos como hubiera sucedido aquí, en esta parte de Europa (el culo), sino que mantuvieron una calma chicha maravillosamente zuriana. Como Dios manda hombre.
Por cierto, Tejero ha vuelto.
Qué es lo absurdo, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. Qué es lo absurdo, y tú me lo preguntas. Lo absurdo eres tú!
Y luego ya viene lo otro.
Besos, digo, Küsse.
Gracias a todos, adorables desviados.
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