Decir ahora que España se va a la mierda es como decir que yo me voy a mi casa cuando llevo horas durmiendo en mi cama.
@ElHumanoide
En Grecia nadie paga en el metro. Ni siquiera hay barreras que se abren cuando introduces tu billete, como sí las hay en mi Madrid del alma y seguramente en todos los subterráneos de España. Pero en Grecia los ciudadanos consideran que el transporte es un servicio público e imprescindible que ya viene incluido en sus impuestos, por lo que nadie paga en el metro. Sí lo hacen los turistas, los japoneses, los alemanes y, por supuesto, los ingleses, esos idiotas a los que personalmente negaría la entrada al país heleno hasta que devolviesen los frisos robados. Se lo expliqué a mi amiga en el primer traslado del Venizelos a Syntagma, nos subimos al tren y por supuesto nunca sacamos un billete. Bueno, una vez, volviendo del Pireo, por eso de tener el boleto de recuerdo, cosas que hacemos los fetichistas.
(Lechuza de Atenea en la Biblioteca de Atenas, foto que hacemos los politeístas frikis)
En Grecia nadie tiene un duro. Que sí un dracma, vendidos ahora a modo de souvernir y estratégicamente guardados para cuando recuperen su curso legal, que espero sea pronto. Nadie tiene un duro, pero tampoco verás a nadie pidiendo en la calle. Ni a nadie pagando 12 euros por un estúpido gin-tonic, como en algunos garitos de Malasaña, ni reponiendo una hipoteca de 250.000 euros porque "alquilar es tirar el dinero y lo bueno es que la casa sea tuya", como no se cansan de alegar mis amigas pijas del instituto. En Grecia el Estado está arruinado, pero el grado de felicidad de la gente supera con creces al de los habitantes de Zürich -pena- y al de los potentados alemanes -lástima-.
(Zürich, ciudad triste)
En España damos cosica. Nuestros banqueros son ladrones, nuestra Familia Real, retrasada, Mariano nos sube el IVA y poco a poco surge, por supuesto, el cabreo.
(Consecuencias del cabreo)
El cabreo nunca trajo nada bueno. El cabreo implica que te estás tomando las cosas demasiado en serio y certifica tu buena capacidad para quejarte de todo, pero no para proponer soluciones de nada. El cabreo convierte a la gente en fea, llena los autobuses de rostros amargados y genera taxistas indeseables.
Una de las primeras cosas que detecté de Madrid es que estaba llena de humanos cabreados. La súper-población de humanos cabreados afecta al aire de la ciudad, lo vuelve denso y sucio, lo contamina. Y da lugar a esto:
Y, lo peor, es que el cabreo no arregla nada.
He participado en manifestaciones en las que el cabreo latente se filtraba en cacerolas y megáfonos. Por la parte que me toca, he acampado en una plaza que a las 24 horas empezó a oler sospechosamente a pis con la creencia de que por fin el pueblo iba a hacer algo bueno. Tengo un sueldo de 350 euros 'gracias' a un contrato temporal que finiquita el 15 de Agosto. He visto en directo a individuos como Eduardo Zaplana gastar cuartos públicos en mariscadas en La Torre. Me he indignado mucho -especialmente con la impresora de la oficina, a la que he llegado a agredir en plan Aída Nízar a Bea 'la Marquesa- y he sentido ganas de quemar contenedores y el solemne edificio del ayuntamiento de Madrid porque sí. Lo único que conseguí con tanto cabreo fue convertirme en una humana que me caía muy mal hasta a mí misma. No cambié el sistema. Cambié yo, pero a peor.
("Está feo")
En ocasiones la pataleta se queda en eso, una pataleta. Se destila el cabreo con cuatro tweets -humanos admirables como Jaime Ostos y Chiquetete lo descargarían con cuatro hostias, con hache- y luego pasa a un segundo plano. Nos centramos en los conflictos más cercanos -"oh, mi ex habla por el Facebook con una pelirroja, oh, mi hermano pone demasiado alta su cinta de Andy & Lucas, oh, este mes no puedo comprarme unos zapatos de Cuplé"- y empezamos a creernos que la gente es el enemigo -"la gente es muy cruel, la gente te pisa, la gente te critica, qué mala es la gente"- en lugar del aliado. Somos una raza inteligente, los humanos.

Cabreándonos no lograremos nada. Como mucho, quedaremos para pegar cuatro gritos y tres aplausos un Sábado frente a la torre de Bankia y luego nos dispersaremos para cenar en el '100 montaditos'. Mientras, Mariano Rajoy pasará la noche viendo sus DVD's de 'Queer as folk', Esteban Cuesta se seguirá gastando el dinero público en putas y Carlos Dívar brindará en Marbella con su novio invitado por todos nosotros.
Está visto que no servimos para organizarnos. Podemos coordinar una acción de cabreo durante unas horas frente a la Bolsa, frente al Congreso, incluso en Zarzuela si nos empeñamos, pero no concluimos nada. Muchos de los cabecillas que abogan por cambiar el sistema no quieren cambiar el sistema, sino situarse en la cúspide de la pirámide y, a ser posible, olvidarse luego de los demás. Tenemos la empatía donde Joan Miró tenía el talento. Tenemos la poca vergüenza donde Joan Miró tenía el talento.
Ninguna buena revolución surgió nunca del cabreo. Pero nada termina mientras yo siga respirando, como dice la película. Con la autoridad que me dan mis 96 años, mi Códice Calixtino y una foto que tengo con Risto Mejide, quiero proponer una alternativa. Que nos los carguemos a todos cambiando el método. Que iniciemos la revolución del enormísimo poder de la risa.
("Mí no comprender")
La rabia no nos ha funcionado. En el mejor de los casos, aunque desterremos a Mariano a Mykonos y a Felipe de Borbón a Laponia, ¿qué haremos entonces? ¿Qué nuevo sistema bueno para los humanos puede surgir de la indignación generalizada, del rictus serio, de las consignas exaltadas que se quedan en blanco cuando les cuestionas por su alternativa? Los gobernantes españoles tienen un potencial de ridículo enorme. Ya es hora de dedicarnos a explotarlo. Ya es hora de inventarnos una estrategia que nos lleve, por qué no, a ser algo así como felices.
("¡Mola!")
No me apetece gastar neuronas cabreándome. El día de mañana quiero contar a mis fans -que vendrán en autobuses a verme al geriátrico y me traerán bombones, qué bonito va a ser- que en España nos lo pasamos de coña haciendo la Revolución. Que cambiamos el mundo a fuerza de no tomárnoslo en serio. Que acabamos haciendo algo bueno. Y, como en tu fondo piensas que sabes cómo, que eres válido, que no te incluyes en esa masa que llamas con desprecio "la gente", molaría contar contigo. Id dando ideas. Quizás es fácil dejar de penar si sabes cómo. Quizás al final, sería estupendo, ganemos y todo.
45 commenti:
Venga pues, una carcajada de hostias van para todos estos mamones...
Besos, Larisa.
Y me permitirás, que deje caer la idea de extrapolar ese método para todo aquello que nos cabrea. Todo.
De nuevo, qué agradable, divertido y sencillamente interesante es leerte, Larisa. :)
1. No se qué es Cuplé. Supongo que algún tipo de pijerío zapateril (anda, mira, unión PPSOE). Solo lo supongo por mi instinto e inteligencia, pero es que en el cajero no usamos de eso. Voy descalza. Soy así.
2. Mariano a Mykonos no, reina. Nomejodas. No contamines la isla de ese modo. Me da igual que se quede en el armario foreveranever. Mariano a Mykonos, no!
3. Revolución a risotadas? Venga, me apunto. Juassssss (pa empezar).
Muacas, maifren.
Eva:
Aquí no consentimos los insultos, y menos si van dirigidos a políticos y banqueros, seres cabales y superiores. Por favor, rectifica. La France está licuando tu cerebro, mujer.
Albert:
Extrapolemos. La historia es que lo sabemos, sabemos que es la actitud, pero se nos olvida de vez en cuando. Demasiadas veces, creo. Un abrazo, maifren. Hazte un blog.
CMQ:
Mira que eres ignorante, Loreto. Y eso que dije Cuplé y no Manolo's. Gente como tú, pueblerina y sin clase, es la que contamina España. No vuelvas por aquí si no es calzada como Dior manda. Qué vergüenza.
Vale.
Lo diré con más recato, a lo french. Disculpa si se notó el cabreo.
"Una sonrisa voladora cargada de puños directos a las mandíbulas del próstibulo de la democracia".
Que también sé hacerlo.
Besos sonrientes, sonrisas voladoras ( y un encierro en casa peor que el de San Fermín me está matando).
Podríamos reírnos en su puta cara, pero yo sigo diciendo que el método kalashnikov es más efectivo y más rápido. Tiene la desventaja de que lo deja todo perdido, eso sí...
Eva:
El remilgo del léxico no te salva de ser una mala patriota.
Griselda:
Cristales en la comida. Lo explicó Jorge Javier una vez. No es un método especialmente rápido, pero funciona. Y es limpio como un gato. A las monjas de mi colegio nos les gustaría verme hablar así.
Los Griegos han jugado con ventaja, a ellos todo les ha venido de golpe y no les han dejado reaccionar, es lo que yo digo, si hay que palmarla mejor que sea de un infarto fulminante. En España por el contrario nos llevan metiendo miedo desde hace más de un año, la mala sangre, o mejor la mala hostia ha ido subiendo grados poco a poco y ha llegado al "momento cabreo", ¿subirá más?, ¿se habrá desbordado el vaso?, lo que nos ha dicho hoy tu amado Jefe RAJOY, entre otras cosas: subida del IVA, eliminación paga extra funcionarios, reducción de ayudas a parados, etc, etc... es para salir con los pistolones y no parar, estoy cabreado, porque seguro que mañana van a tocar mi pensión y eso me va a cabrear mucho más, así que ¡¡Si, estoy mu cabreado!! y todavía no he llegado al techo. Bueno, me voy a tomarme la pastilla de la tensión que noto que la vena me palpita.
Un abrazo.
Larisa: Te quiero.
Pd1: Perdóname.
Pd2: Dudo que a Mariano Rajoy le guste una serie tan buena como "Queer as folk".
Pd3: Miró era un genio. Pena que no se me hubiera ocurrido a mí salpicar cuatro gotas de pintura sobre un lienzo en blanco...
Emilio:
¿Ves lo que quiero decir? Malos ciudadanos como tú ensucian la patria. ¿Qué va a ser lo próximo que vais a exigir, comer todos los días? Un poquito de capacidad de sacrificio, por favor. Además, España no es Uganda. Ahora me retiro a seguir contemplando Atocha desde mi despacho del Ministerio mientras saboreo una pata de venado al chocolate.
Carol:
¿Dónde estabas, mujer? No he recibido tus zafiros ni sobre alguno de dinero. Espero que tengas una buena excusa y que te pongas al día con el impuesto revolucionario imprescindible para comentar en este blog. No te perdonaré hasta que no hagas una loa como Dior manda a Rajoy. Nuestro líder, nuestro amigo.
Haber empezado por ahí. Manolo sí se quien es: el que me vende los bricks de Don Simón Gran Reserva. Así si.
Supongo que te refieres a Manolo Royo, con quien compartes cajero. Aquí tienes todo lo referente a su carrera. Para que te lo estudies y se lo comentes un día. Le harás sonreír:
http://www.manolo-royo.com/
Muchas gracias Larisa por este divague. Me han echado de algunos blogs por preguntar, tras la pataleta de turno del bloguero, aplaudida y jaleada pro seguidores, que a dónde vamos después de ella. Resulta q todos tenemos derecho al tantrum, pero luego, qué?
Nosotros nos cabreamos y los malos ríen desde sus mariscadas.
Te mando un muxu grande
di
PS: A mis inglesitos no me los toques... :)
Comprendo lo que dices. Personalmente soy más de chuletones que de mariscadas. Estas, eso sí, las hago en Cuaresma, como buen católico que soy. Por otra parte, has de saber que sólo te echaré de este blog si te niegas a mandarme oro. Colecciono oro y luego lo vendo en Montera. Necesito vuestro oro para mantener a mis hijos imaginarios. El venado que acabo de engullir estaba delicioso. Biquiños.
Creo que en España, en general, no nos tomamos las cosas demasiado en serio. De todas formas, parece que en todas partes la gente necesita un enemigo, y cabrearse, es lo "nuestro". Biquiños!
Vale, hemso empezado mal con el Ulises, pero en lo importante, los chuletones, estamos juntas. Claro q mira que bonito poder cantar, "A las mariscadas, a las mariscadas!"
Sobre el oro, tengo una anécdota buenísima de NaN, en la q uno q vendía (o compraba) oro en Sol hace poco al verlo a él cambio a "vendo plata". Espero q nunca lea esto pq lo negará.
muxus
di
Luego te escribo, ahora me voy a la manifestación, cabreada y con ilusión. Quizás no sirva para nada, pero quedarme en casa descojonándome tampoco sirve. Al menos a mi. En realidad lo hago porque me lo pide el cuerpo y no puedo evitarlo. Como otros no pueden evitar celebrar la Eurocopa.
Hoy la rata del cadalso se ha reído de los recortes y yo me cagado en sus muelas. No creo que ella sea más feliz que yo, aunque esté enamorada de la cucaracha, lo que sí creo es que es retrasada. Como Mariano.
Aquí nos hemos reído siempre de todo, y lo seguimos haciendo. Y no por eso las cosas van mejor. Tampoco creo que los que han/hemos iniciado esta revolución quieran estar en la cúspide. Esos son los de antes, los de ahora son otra cosa. Somos otra cosa. Lo que hemos inventado es otra cosa. La conciencia social es otra cosa.
Te lo dice una perroflauta solemne que se cabrea mucho y se ríe más de todo lo que pasa.
Y tengo a Toni de mi lado con sus pantalones cagaos, a sí que chitón.
Besos INDIGNADOS.
HUELGA GENERAL E INDEFINIDA YA.
Sí Larisa, entiendo el cabreo de Sue y realmente apetece protestar, gritar y llamar por la radio para decirles todo lo mal que lo han hecho, como han propiciado todo esto que tenemos encima, de qué manera no han movido ni un solo dedo por que las circunstancias no sean estas que estamos padeciendo... es solo para salir a la calle y expresar en voz alta la opinión en contra...
:)
¿La risa? Qué gilipollez es esa. Empieza a tomarte las cosas un poquito en serio. Qué serà lo siguiente, ¿ir a una cala hippy a enseñar la pechonaturalidad?
Tus fans no irán al geriátrico, tus sonados encuentros con Tontxu harán que vayas al otro barrio en menos de lo que Miró pintaba un cuadro.
Pd: mañana llego a Madrid, te escribo para que me cuentes y contarte toro, toro y toro, como el gran poeta. Oh.
Muá.
Carlota.
cuadro.
Efectivamente,, cuando estoy muy enfadada, vengo aquí: recurro a La risa.
Pero eso para Rajoy no sirve, miña amiga: es tan tonto que se creería que le estamos aplaudiendo...y eso si que no.
Quizá, si nos ven riendo con todo lo que nos hacen, se mueran de risa.
La verdad es que no se me ocurre otra posibilidad a tu método.
Vamos a gestionar los tiempos, que ya veo que no te los han explicado en tu carrera de ingeniería hidráulica:
-Ellos nos casi matan.
-Nosotros nos cabreamos.
-Se acaba cabreando hasta el más pintado.
-Un día nos juntamos y somos tantos que echamos a los antidisturbios por las alcantarillas.
-Vamos a sus casas y palacios y los apresamos.
-Los colgamos cabeza abajo.
-Hacen muecas tan graciosas que nos meamos de la risa.
-Como somos crueles y sangrientos, pero limpios, nos vamos a casa a cambiarnos de calzoncillos/bragas y pantalones/faldas.
-Regresamos y están todos muertos, los 10.000.
-Ya sin estorbos, y con una agradable sonrisa, cambiamos el país.
Ommmmm, ooommmmmmmmmmmm......
¿Mantras? Una somantra dhostias bien repartida daría yo, pero...no, mejor ommmmmmmmm, ommmmmmmmm, ommmmmm (pienso en mi paga de navidad, en el iva, en más horas de clase, más alumnos) ¡Mecagoenlaputaquelosparió!
Están practicando el "griego" con nosotros.
En fin, ommmmmmmm
besos
Yo soy rubia. Y contradictoria.
Confieso que esta tarde tuve las mismas ganas de matar a la cajera de Mercadona, que se reía de que los vividores de los funcionarios se iban a joder vivos, que esta mañana al Barbas.
¿Divide y vencerás decían?
Mientras me aclaro con quién y tan siquiera si estoy cabreada u ojiplática, me daré a los yintónises...práctica que Jose Luis aborrecerá en toda dama y que (de eso estoy segura) me hará provocarlo cien mil veces.
..No semos nadie...
Ya volví. Solo decir que la revolución empezó hace mucho tiempo y que va a más, aunque algunos no quieran verlo. Y cuanto más crece, más cabreados están los de arriba. Por eso nos sacuden y nos violentan achuchándonos a sus perros de presa. Pero hay mucha gente que no tiene miedo. Lo llevo comprobando mucho tiempo. Esa es la gente necesaria, la que ha conseguido conquistar los derechos a lo largo de la historia. Muchos han muerto por ello, quizás ahora también mueran. Y muchos otros se aprovecharán de los beneficios de su lucha. Como ocurrió en el pasado.
En este país existe una atávica costumbre: mientras unos pocos trabajan el resto mira. Y eso no se puede cambiar.
Si la mayoría no fueran unos gorrinos se podrían conseguir muchas cosas, incluso sin violencia y sonriendo. Cosas que se han conseguido en otros países. Pero esto es lo que hay, este es el país que tenemos.
Cada uno que elija su bando.
PD:Y todo esto lo digo con una amplia sonrisa.
Mandarica:
El enemigo está claro quién es: Alfredo Pérez Rubalcaba, ese rojo etarra. Quien no vea eso no merece ser llamado español.
Di Vagando:
Lo dicho, Kiko Rivera y yo te invitaremos a unos mezcales, durante los cuales efectuaremos un análisis sintáctico y morfológico de la obra 'A orillas del río piedra me senté y lloré', de Paulo Coelho. Joyce era un caradura.
Sue:
Te defines como solemne y tan sólo eres una escoria que no quiere trabajar y que envidia mi respetable puesto en el Ministerio. Te iría mejor si dejases de dirigir la palabra a esos peligrosos inmigrantes que vienen a nuestra patria a engañar a nuestras mujeres y colapsar nuestros servicios de urgencias. Personas como tú son la causa de esta podredumbre.
Esilleviana:
Lo único que lamento de los necesarios recortes en Educación es que el proyecto de alfabetizar extremeños ha de posponerse. Ya os llegará, aldeanos. Ya os llegará...
Carlota:
Como comprenderás, el punto de vista de alguien que admira a un cantamañanas como Picasso me lo paso por el arco del triunfo. Si invirtieses tu tiempo en sacarte una carrera de provecho y vestirte como una señorita, tacones incluidos, quizás podría respetarte.
María Jesús:
El presidente del Gobierno es un hombre cabal, carismático y felizmente casado con Viri. Que no quepa duda alguna. Tu opinión no es válida porque eres gallega.
NáN:
Esperanza y yo nos hemos reído mucho con tus palabras. Hay que ver qué manejo tienes ya de la ironía, Cuca. Nos congratula que sigas infiltrada entre esa panda de perroflautas, aunque sabemos que para ti es difícil renunciar a exhibir tu bolso de Loewe por Malasaña. Tranquila, pronto los exterminaremos a todos. Empezando por los maricones.
De cenizas:
La avaricia os ha perdido, rojos. Y tú eres de los peores: rojo y catalán. Gentuza separatista que corrompe España. Dad las gracias de que os permitimos respirar. Vagos.
Fiebre:
Calla, rubia funcionaria desagradecida. Actitudes como la tuya ensucian y contaminan el país. Lo que no pienso consentir es apología del alcoholismo en este blog. Vomita esa ginebra y vuelve.
Sue again:
Demagogia barata. Lo que pasa es que tenéis envidia de mi jefe, Mariano, y su capacidad de dicción. Llorad, proletarios.
A la revolución por la risa? Pues sabes, quizás sea una opción, porque la otra, tiene sobre todo la pega de lo mal que sale la sangres, sobre todo lavando en frío.
Besitos sin navidad
Sí que es difícil eliminar del todo la sangre. Que se lo digan a Gerry McCann.
¿96 años? ay, creo que me he perdido algo.
Y al resto lo que tengo que decir es que reír quema calorías y yo en verano siempre pillo kilos de más.
Odio que me juzguen por mi edad, pues mi pensamiento sigue siendo joven. Me duele el desprecio de la gente y tener que pagar por sexo. Pero lo llevo bien, mientras no toquen mi pensión. Un saludo.
No hay vuelta, Larisa, estamos jodidos, aquí y en cualquier parte, la mano se nos viene dura. Ni con risas ni con bombas lograremos algo. El zapato asesino nos pisa.
Dices "No cambié el sistema. Cambié yo". Creo quedan siete comunistas en el mundo, y seis tienen sida en las pestañas.
Un beso.
Yo me rio mucho... pero mucho, mucho. Todos los días, por todo, con ganas. Pero mi madre no se rie tanto cuando se dá cuenta de que estas navidades no podrá pagar la cena. Lo haré yo ¡qué suerte la mia!, pero a ella eso no le vale. Tienes razón, el cabreo te hace peor persona, no soluciona nada y además genera odio y desconfianza.
Tengo una nueva sonrisa, recién estrenada, que no pienso dejar guardada en el armario... ¡Pero si tuviera una escopeta ya te digo qué bien iba a usarla!
Besos. Me haces pensar, te odio.
El cabreo no vale... tienes razón... pero se te olvida algo: aquí todavía tenemos mucho miedo. La gente está asustada, todavía más asustada que cabreada...
Pensar en soluciones, bueno, pues como siempre, se irá saliendo... a cada cual acorde con su facilidad de sobrevivir.. de pensar soluciones para salvar SU CULO.... que pa los demás... pues oye.... pa eso ya está Mariano que ya se acuerda de darnos a todos.. A todos no... Algunos se salvan... todavía..
Ata-cándo... jaja
Ya me salió la risa floja... aisss..
No sé qué podemos permitirnos. Reír? Follar? Cabrear? Chillar?
Morir no... calla... que eso cuesta un montón...
Respirar.
Dar ideas.
Pero para ponerlas en práctica tendríamos que salir del sistema.. y montar uno nuevo... Organizar eso no sé si se puede hacer sin violencia...
Y algo se podrá hacer. Algo se hará. No hay mal que cien años dure... ni alma que lo resista...
Sarco:
¿Quién no tiene sida hoy en día? Es tan común como el aire que respiramos. Suerte que los retrovirales están ahí. ¡Retrovirales para todos!
Palabricas:
Exacto. A cada uno le duele su paga, su caso concreto. No nos duele que el vecino sea desahuciado ni que haya millones de personas sin ingresos. Nos duele nuestra cena de Navidad como a otros les duele su par de sandalias para una boda. Ahí es donde tenemos que hacer auto-crítica. Ahora me retiro a leer el 'Ulises' de Joyce en mi yate.
Pitima:
Vale, hagamos-lo. Montar un sistema nuevo, digo. Pero no desde la rabia que fomentan panfletos rojos como 'La Razón', que hoy mismo proponen el sacrificio de Mariano Rajoy. ¿Has visto la portada? Es de vergüenza.
Hija, qué poco perspicaz eres. Yo no salgo sin mi Loewe ni loca. Pero para no exhibirlo, con uno de ellos me he hecho una braga-faja. Y entre el palestino y la falda jipi ni me lo notan. Da gustirrinín.
Extrañé no verte hace unos días.
Besos besos.
Mi sonrisa se mantiene mientras te leo, ¡eso es un éxito!
El cabreo a veces si vale, pero cabrearse como los franceses en 1789 no como el niño alemán loco...
Ah! y si quieres ideas: Soportales, nos llueve mucho y nos da demasiado el sol en la cabeza, ese es el problema! lo de expandir el acento gallego al resto del mundo no sé como lo ves, a nosotras nos haría gracia...
Digo como mi Zarza. Una buena carcajada de hostias y vamos a por todos estos mamones que nos han llevado a esta situación.
Cuca:
Ay, nena, estás en todo. Mira qué pandilla de sucios se están concentrando en Génova. No pases, huelen fatal.
Virgi:
Mis obligaciones en el Ministerio me dejan poco tiempo libre y espero que usted lo comprenda. Eso sí, si me da posada y alimento, podría ir a verla a su isla. Ceno tres veces. Siempre carne. Besis.
estonoesunblogdehistoria:
Los soportales son el negocio del siglo, junto con los videoclubs. Eso y la cultura albaceteña. Lo veo, lo veo.
Tecla:
Que vaya Chiquetete delante, que ese no se achanta. Nos vemos en Delfos.
Disculpa si algún "alma perdida" aparace por aquí, sin invitación previa. Dejé miguitas...
Ojalá venga algún imbécil. Gracias, guapa.
Nació en 1906 en Granada.
A los dieciséis años se trasladó a Madrid.
Residió en Berlín entre 1929 y 1931 durante el surgimiento del nazismo.
El comienzo de la Guerra Civil le encontró en Sudamérica.
Al caer la República se exilió en Buenos Aires, donde pasó diez años.
En la década de los cincuenta se trasladó a Puerto Rico.
Años después se instaló en los Estados Unidos, donde impartió clases de Literatura española en las universidades de Princeton, Nueva York y Chicago.
En 1976 volvió definitivamente a Madrid.
En 1991 fue galardonado con el Premio Cervantes y en 1998 con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
Vió mucho en los 103 años que vivió.
Le leí en una entrevista estas frases:
Apreciar la belleza.
Aceptar el contratiempo.
No tratar de imponer nada.
Procurar buenos momentos.
Defender y procurar la risa en los malos momentos es muy de agradecer.
Abraçada.
Somos el país de la eterna indignación y el pancarteo, con unos y con otros, y ahora que las cosas pintan más feas nos surge la bestia que todo lo puede.
Sí creo que con un humor (y aún sonando cursi con amor) la solución si no está al alcance de la mano no queda muy lejos, y en el camino mientras unas risas mejor que unas hostias.
En resumen ¡impresionante la entrada! me apunto a tu idea.
Salu2
Ignasi:
Qué bien hablas. Como comprenderás, no sé a quién te refieres, puesto que centro mis neuronas en decidir qué conjunto me pondré hoy y si mi bolso de Carolina Herrera combinará con los zapatos. Pero estos sucios indignados no se enteran, amigo. Fíjate cómo se me han echado encima por gritar en el Congreso lo que todos piensan. Espero que pronto terminen la estatua de papá en el aeropuerto de Castellón o que dentro de cinco minutos nos vuelva a tocar la lotería.
Sergio:
Lo has resumido perfectamente. Qué pena que a mi padre le haya vuelto a tocar la lotería (sí, mientras escribía estas letras) y desde nuestro yate no entendamos nada. Me haré un alisado japonés en el pelo, a ver si me aclaro las ideas. Qué cuqui todo.
Juan Carlos:
Apuntado quedas. Espero que el hecho de que yo en realidad sea Andrea Fabra no te haga cambiar de opinión. Besos.
Posada tienes.
Lo de la carne está más complicado, pero se puede hacer un esfuerzo. El Códice lo merece.
Avísame.
Posta un commento