sabato 7 gennaio 2012

El 'tusi' de magia. Está pasando

"Magia no es lo que hago: es lo que soy".
Jeff McBride.


No soy una buena persona. Los que me conocen saben que en realidad Larisa Otero es un señor sin corazón, una escoria carente de sentimientos, un borracho traumatizado tras el abandono de su madre, una verdadera piltrafa humana. También es de dominio popular que utilizo el blog para meterme con seres que han caído aún más bajo que yo, véase Jaime Bores, Chapis, Rubén de 'Gran Hermano' o Iñaki Urdangarín.


("No vamos bien")

Sin embargo, si hay algo que me jode sobremanera, algo que me irrita más que la libertad de Gerry McCann y el Twitter de @amantedecristo juntos, es la gente que sigue pronunciado esa frase. Y esa frase es la siguiente:


ESTO ES IMPOSIBLE

Si de mí dependiese, cada vez que un humano dijera "esto es imposible" se abriría una brecha espacio-temporal que lo conduciría a la guarida de Águila Roja o a las letrinas de 'Acorralados' justo cuando Blanca de Borbón se disponga a aliviarse. 




Y ej que, además de ser mentira, esa frase es un peligro. Ya sabemos que el emisor que la pronuncie será evidentemente un imbécil, pero hemos de fijarnos en quién es el receptor. Dependiendo de la fortaleza-debilidad mental que este posea, esa frase caerá en saco roto o hará pupita de verdad, arruinando vocaciones, deseos, vidas en general. Y eso está feo.


("Está feo")

Digo esto a propósito del 'Tú sí que vales' ('tusi' para los amigos). A estas harturas de la película, bien es sabido que veo el 'tusi' como otros ven una peli porno o fotos de Scarlett: para inspirarme.


(Ay)

Pero esta noche hay un 'tusi' especial. Un 'tusi' que no dará para eso, pues no sale Risto, que da que pensar. Se trata de un 'tusi' especial Magia.




A lo largo de todos, y digo todos, los programas de la última edición del 'tusi' hemos visto desfilar criaturicas, en su mayoría varones adolescentes, para presentar al respetable sus juegos, sus cartas, sus truquicos, con toda la ilusión del mundo, nunca mejor dicho. Y siempre han sido los peor parados. Hasta Merche, esa mujer que diría "tú sí que vales" incluso a Josef Fritzl, se permitía el lujo de barruntar un "nomaguztao", provocando la bajona en el rapaz de turno. A algunos los veíamos luego entre bastidores, llorando. Y siendo consolados por El Sevilla, con lo cual lloraban más. Pena.




Vivimos en un mundo más feo que Paquirrín recién levantado y nos permitimos el lujo de aparcar la magia. De burlarnos de la magia, hasta de considerarla un arte menor. "Es casposo", llegó a decir un miembro de ese jurado ay a uno de los concursantes. Y eso me preocupa, amiguitos y amiguitas. Porque esa actitud hará llorar a las hadas.


(Hada trizte)

Ignoro si el 'tusi' especial Magia se hace como desagravio a todos aquellos chiquillos que bajaron del escenario moqueando porque su arte, su hobby, su pasión, no tenía, según Rockefeller y amigos, la misma categoría que el de unos gitanos bailando flamenco (no hay 'tusi' que se precie sin unos gitanos bailando flamenco, a ser posible niños). Pero, sea como fuere, me alegro de que se haga el programa. Me alegro tanto que me voy a venir a verlo con vosotros, hala.




Porque el misterio nos aproxima a lo sobrenatural y su resolución a lo puramente mecanicista, como dice la novela. Porque prefiero a los chiquillos que quieren ser magos a los adultos que se olvidaron de que quisieron ser felices, y ahora vegetan en una oficina, en una relación, en una vida donde ya no quedan duendes. Porque un planeta que da de lado a la ilusión, que se toma en serio, que madura, está condenado a seguir siendo feo. Y nosotros queríamos cambiar el mundo, ¿no?


("Why not?")

Mi religión me obliga a reírme de todo, incluso de mí misma. Pero jamás me reiré de alguien que se dedica a demostrarle al orbe que nada es imposible. Si nos cargamos la esencia, si pasamos de la magia, jamás nos reconciliaremos con nosotros mismos y no pasaremos de ser unos perfectos humanos con iPhone, grises y sin una segunda oportunidad sobre la Tierra.



domenica 1 gennaio 2012

Siente un Bores en su mesa

Telecinco, en el marco de su campaña '12 meses, 12 causas', opta en esta ocasión por sacar a un indigente de las calles. Esto es: la cadena de Vasile ha dado trabajo a Jaime Bores.




Colocar a Jaime Bores en un programa llamado 'Vuélveme loca' es, además, una preciosa perífrasis, dado que el muchacho está a punto de caramelo para salir del armario, y qué mejor marco incomparable que la cadena amiga para hacerlo.




No obstante, recordamos a Vasile y colegas que aún quedan en nuestras calles muchas viejas glorias por salvar. Y no nos referimos a Chapis, que ya no tiene salvación, aunque yo lo ficharía para las campañas de 'Di no a las drogas'. 


("Qué le vamoh a hazé")

Así, animamos a los directivos de la cadena de Fuencarral a que no se olviden de otros famosos defenestrados que también desean salir del cajero automático. En concreto, intuimos que lo necesitan de modo urgente, entre otros:


Garbiñe Abasolo
Loreto Valverde
Ángel Garó
Nahuel
Millán Salcedo
Felisuco
Francisco Camps
Iñaki Urdangarín


("No vamos bien")

¿Queremos un nuevo caso Mané en nuestras conciencias? ¿Verdad que no?

venerdì 30 dicembre 2011

Paz y flores (Forever) o DosmilOnce Upon a Time

2011. El año que te reconocí. Cuando aprendí, en Enero, que no hay mejor solución para la bronca perfecta que el polvo imperfecto, y Pequeños Ponys tomaron mi casa en la farsa orquestada de enamorarse del Señor X sin enamorarse, con lo cual dolió lo justo, pero dolió. 


("Qué le vamoh a hazé")

En Febrero, el marido de Betty pasó a residir con su concubina, por lo que Betty y yo nos fuimos a Atenas. Allí comprobé, sorprendida, que la calzada de la calle Adriano no quedó cubierta de jazmines después de ser pisada por el Amor de Mi Vida, así que subí a la Acrópolis a dar las gracias. En Eleusis toqué piedras que quizás no debería haber tocado nunca un humano profano en los Misterios, y en Delfos una niña rubia natural de abrigo rosa me recordó el enormísimo poder. 


(Ay)

Nahuel ganó 'Operación Triunfo' y un hueco en nuestros corazones. El Señor X empezó a acostumbrarse a venir a casa a que le hiciera la comida y luego le preparara algo de comer, hasta que en Marzo se le ocurrió morirse y me obligó a vestir luto durante tres días con sus noches.




Desgrané Abril sabiendo que no sabría dónde acabas tú y empieza el Cielo, y fue tanta la purpurina y tan alarmante la pólvora que recuperé hasta el sentido del olfato corriendo detrás de tu nube. Aplaudimos a las llamas en modo oración on, porque estábamos rezando. Y fue tan asombrosamente tuyo que ya si eso vomito colorines directamente y cierro el pico.




Cambié de centena sin ganas. El Amor de Mi Vida me hizo llorar con un correo tan breve como culpable, pero tuve poco tiempo para auto-mutilarme porque llegó el hospital. El ingreso de mi padre nos hizo recuperar afectos y coleguismos, y descubrimos que hay señoras que, además de a la Virgen, piden cosas a los retratos de Antonio Tejado. 


("¡No jodas!")

En Julio asistí a una misa católica y se convocaron Elecciones (¿casualidad? Sí, supongo que sí). Alertada ante la opción de que podría llegar a vivir bajo un régimen facha que cerrase fronteras, robé pedí prestado el oro de mi familia y lo cambié  por un billete a Atenas, desde donde, tras las seis horas de autobús más fructíferas de mi vida, desembarqué en un Litóchoro perfecto, y su circunstancia.




Digo Septiembre y digo BASTA. Digo Septiembre y digo cosas cursis. Tiraré de la frase que tiempo después me apuntó mi Aurora, Esteban, Carlota, en una libreta de papel (aún existen, adictos de la Red) para rememorarlo:

 Todos los miedos del mundo huían, muertos de miedo, cuando me abrazaba a ti


Y entonces empezaron las secuelas del quererse mucho y quererse bien. Voy a quemarlo todo. Empezando por las cosas de Jose, el ex Amor de Mi Vida, que se quedaron en aquel hogar alquilado que fermentamos durante un lustro. Lo último que saqué de esa casa fue el microondas. Cerré la puerta y abrí las lágrimas. Y arribé al piso paterno con tres cajas de plástico, un libro de Tristan Tzara y 11 años en el alma (¿se puede decir 'alma'?).


(Podría ser peor)

Entonces pasó Dadá, pasó París, pasó Eva y me arrodillé delante de la tumba de Tristan por primera que no última vez. Entonces pasó Madrid, y volvieron a huir los miedos.




El Señor X resucitó y confirmé que la necrofilia es sucia y aburrida. Florinda Chico se murió. Alberto de Mónaco se casó con una mujer. 




Dejé el tabaco, cogí el tabaco, dejé el tabaco, cogí el tabaco, dejé el tabaco, cogí el tabaco. Amy Winehouse se murió. Gracias a 'La noria', España supo lo que es la pena. 


(Pena)

Y también comenzó la Revolución, y pegaron a Willy Toledo, y un retrasado señor dejó el Gobierno en manos del retrasado maricón caballero que ya había perdido dos veces contra él. Viví de las rentas. Imputaron a mi amigo Camps y a Iñaki Urdangarín, pero Gerry McCann siguió escapándose vivo. 


(Hay que decirlo más)

Nieve siguió siendo mi mejor amiga, la madre de mis hijos. Y Mary, mi cotilla favorita. Y Gisele, y Rose, y Betty, y esa gustosa certeza que me llena de orgullo y satisfacción de que sigan saliendo los mismos nombres en la lista de amigas. Claudia aceleró su facherío hasta tal punto que dejé de quererla un poco. Pero llevo bien su cuasi pérdida y, tal vez para paliarla, me dio por desvirtualizar a seres virtuales que, oh, danger, resultaron ser adorables, y a quienes ahora quiero un poco.




Y entonces pasó Barcelona, y volvieron a huir los monstruos.


(Foto hecha por Tecla en las Ramblas de mi alma, oh, he dicho 'alma')


Y en estas fechas tan entrañables, la Reina y yo, parientes, gambones, amistades antiguas, cervezas nuevas. Si te digo la verdad, ahora sólo me apetece mirarte a la estrella, brindarte en la cara, tocarte la Noche, engañar a todas estas escorias que piensan que estoy hablándole a un ser humano.




FELIZ 1996

domenica 25 dicembre 2011

Tú eres la actitud

Hoy oficialmente no toca acordarse de ti. Por lo general, los humanos de educación judeo-cristiana se hallan pegándose comilonas de aquí te espero, departiendo con primos y cuñados, tiroteándolos o durmiendo la resaca de ayer. No quedo libre de pecado: gambones gordos, jamón ibérico, costillas de cordero, chocolate, también la gula se ha instalado en mi consciente y ahora me volveré gorda. Una gorda que te quiere y fuma tabaco mentolado. Una verdadera escoria humana.


("Qué le vamoh a hazé")

El otro día conocí a seres hasta ahora virtuales. Conocí a una mujer extraordinaria con sombrero y ganas, eternamente joven y de sonrisa voladora. Conocí a un hombre que tendría todas las papeletas para que me enamorara de él, si no fuera porque también me enamoré de su circunstancia, y al que no pienso perder de vista en esto de la vida verdadera. Conocí a una dama de ojos de poesía y abrazo altruista que en su virtual página evidencia un exquisito gusto musical. Luego, me emborraché. Luego, eché a correr Ramblas abajo para convertirme en verdadera. Rejuvenecí y gané mientras mi amiga y cicerone se ganaba un viaje a Atenas a gastos pagados. Desguazarlo es tan absurdo que creo que te gustaría.




Quiero contarte cómo van las cosas. Contarte que me da la gana de masajear tu legado hasta rebautizarlo, seguramente con un adjetivo que marque mi esencia, porque soy así de egoísta. Contarte que a veces me rindo, que se me pasan las ansias, que finjo ser normal, que sigo echando de menos al Amor de Mi Vida, a nuestro piso alquilado y nuestros rituales estúpidos. Contarte que soy más cobarde que rubia, más mortal que absoluta, más fea que en mi imaginación. Contarte que a veces la razón me indica que tu alma (¿se puede decir 'alma'?) no estará esperándome en aquel sitio.




Poco puedo hacer para sacarte de la tierra que ocupas y estercolas, como dice la canción. A veces imagino que te camelaste a Caronte hasta matarlo de risa. Que has creado escuela en el Más Allá que te ha dado la gana. Que mi dios favorito te pasó el brazo por los hombros para nombrarte caballero mayor del reino. Que te limpiarías los mocos con las canciones demasiado solemnes que podría dedicarte. Jamás diremos lo que es Dadá.




Poco puedo hacer para que el orbe hoy se acuerde de ti. Pero te he puesto una vela.




Gracias, Samuel Rosenstock. Gracias, Tristan Tzara.



¿El amor era esto?

-ATENCIÓN, ALERTA CURSI-
Este post contiene las palabras 'amor', 'brisa', 'eterno' y 'reconcomio'. 
Si considera que puede resultar nocivo para su salud, no lo lea.

Si nunca has echado a correr calle abajo, rumbo a emblemática plaza, un bar, en concreto -no el bar donde Tristan Tzara, mi novio, se las tomaba en sus mejores tiempos, sino la cafetería, donde, la verdad, no sé cómo sabe un café-, y vestido apretado en ristre, con la brisa (¿se puede decir 'brisa'?) carcomiéndote el cabello -tinte, mechas doradas, nunca se es lo suficientemente rubia ni se tienen los suficientes bolsos, me explicó Claudia cuando aún la quería- y las ganas paseándose en el estómago, justo donde duele el amor, si nunca lo has hecho, lo has berreado, lo has ganado, no has tenido mi infancia.




Comprendí la paradoja de lo efímero y lo eterno mientras me abrazabas, no sé si en Madrid, no sé si en Barcelona, tal vez en Atenas, tal vez en Venecia, quizás en otras vidas, no, calla, fue en ésta. Llevar tantos lustros queriéndote me confunde.




A veces recuerdo exabruptos y me pongo tremenda. De pequeño le pedías más cosas a Dios. Ahora te crees lo justo. Yo a veces te miraba sin abrir la boca, pero he de admitir que luego dibujaba tu nombre en las solapas de los libros. Cuando se amaba porque se amaba, sin planteamiento, nudo y desenlace, sin análisis y contextualización, era todo tan absurdo que pecaba de verdadero. Llamar a tu casa y colgar, o llamar para decirle a tu contestador automático que te quería. Cartas bonitas a mano, fotos recortadas. Y llorarte. Dos copas de champán, la aventura. Y luego enamorarme, jugar a ser normal, negarte por lealtad (¿se puede decir 'lealtad'?) al Amor de Mi Vida. Y tú detrás. Tú tocándome al timbre. Tú perdonando una y otra vez mis agravios, mis plantones, mis embustes. Aún me cuesta creerme que hubo un momento en el que ver tu nombre parpadeando en la pantalla del móvil supuso un resoplido. Un engorro. Aún me cuesta creerme que hubo un momento en el que no te quería.


("¡No jodas!")

Porque ahora te quiero tanto que preferiría que estuvieses en otro continente. Te quiero tanto que jamás me quedaría más de 48 horas contigo, pues sé que sería insoportable. Te quiero tanto que ni se me pasa por la cabeza estropearlo, no con eso que los humanos llaman 'normalidad'. Quiero que te esfumes, que cojamos aviones, pero cada uno para un lado del charco. Quiero seguir echándote de menos. Me encanta hacerlo. Y, si alguna vez echarte de menos se hace insostenible, quiero seguir diciéndotelo vía SMS. Como se decían las cosas el año que nos pusimos de acuerdo para querernos. Quiero subsistir sin contaminarte. Quiero olvidarte. Quiero seguir experimentando el reconcomio de verte, seguir corriendo por las calles para fundirme contigo, seguir haciendo porras sobre cuál será la próxima ciudad del orbe en la que nos dé por ganar un rato, sin apenas palabras ni explicaciones. Y hacer lo que hacemos, algo tal que así:


(Tal que así)

Creo que lo primero que aprendí en mi vida -antes de las ecuaciones de primer grado, las raíces cuadradas y las rimas de don Gustavo Adolfo- fue a quererte. Pero jamás se me ocurrirá decirte que te quiero. Porque no pienso correr el riesgo de perderte por semejante barbaridad. Cariño.


("Esa es la actitud")


giovedì 15 dicembre 2011

Na'vi-dad. Está pasando

A ver, pasemos listas: ¿María y familia? ¡PRESENTES! ¿Sus Majestades de Oriente? ¡PRESENTES! ¿Pastorcicos afeminados? ¡PRESENTES! ¿Ángel? ¡PRESENTE! ¿Foto del Olimpo a modo de decorado? ¡PRESENTE! ¿Potatito? ¡PRESENTE! ¿Gusiluz tres? ¡PRESENTES! ¿Chip, de Chip y Chop? ¡PRESENTE! ¿Dibujo de Mahoma? ¡PRESENTE! Perfesto, pues ya podemos montar el Belén:




Pa' vosotros, con afecto y emoción, bueno, sí. Y a los herejes no cristianos, que sois todos...




Un gatete con gorro. Mira que soy buena persona.



Ahora entregadme el aguinaldo. Y el Códice Calixtino, allá donde lo tengáis.

lunedì 12 dicembre 2011

Recitando con su enemigo (y otras hierbas)

Dos semanas sin escribir y ninguno de vosotros se ha dignado a mandarme su oro. Os parecerá bonito. Mucho correo electrónico en plan "Larisa, te queremos, vuelve", pero ni rastro de vuestro oro. ¿Qué habría pasado si, en lugar de estar saliendo, bebiendo y drogándome tomando un descanso, llego a estar, por ejemplo, en una prisión de Tailandia o, lo que es peor, en Extremadura? Así no vamos bien, seres. No vamos bien.


("No vamos bien")

Cambiar el mundo a fuerza de risa. Tiene gracia, porque es complicado. Se lo expliqué a I. un Domingo por la noche, a la luz de tres bebidas alcohólicas. Eso que I. sale en la tele y es básicamente famoso y esas cosas. Creo que me estoy viciando en el arte de traspasar pantallas. Ay.


(Ay)

Los abrazos de Aurora son lo más bonito que tiene Madrid. Los abrazos de Aurora, su sonrisa voladora, y la maravilla que hay plantada en medio de la sala 72 del Museo del Prado, donde, como todos sabéis, está prohibido hacer fotos.


(Véase)

¿Qué puede deparar una quedada cuasi a ciegas entre bloggeros, seres virtuales y/o rojos peligrosos? ¿Quizás quedamos aquí?




Obviamente, no. ¿Qué tal aquí?




Eso ya me gusta más. Los seres virtuales a los que me refiero ya no son virtuales. Ahora son un caballero con sombrero (más su encantadora dama) y una joven que sabe que podemos cambiar el mundo. Yo, que esperaba quedar con Cuca García de Vinuesa y con Sonia Monroy y voy y me encuentro con humanos que, encima, me caen bien. Con esto de Internet hay que llevar un cuidado que-pa-qué.


("Qué le vamoh a hazé")

Los que seguís mis aventuras inventadas relatos bajo los efectos del alcohol sabéis de mi natural admiración por los poetas demasiado solemnes. Tanto me gustan, tanto los respeto, que el Martes no se nos ocurrió mejor actividad, a Aurora y a mí, que desplazarnos a su terreno y asistir a una preciosa velada de improvisados recitales en su bar de cabecera. Disfrazada de humana, vi subir a escenario a algunos de los seudo-artistas que tanto cariño me cogieron una vez, y que nunca sabrán que Larisa Otero a punto estuvo de unirse a ellos, si no llega a ser porque no me sé de memoria ni uno solo de los estúpidos sonetos que parí en mi juventud. Eso sí, nos quedamos con las ganas de desvirtualizar a Neorrabioso, quien ya demostró ser más listo y más válido que todos los demás juntos. Y apunté un verso bonico, de Silvia Nieva:


"Nunca empezaré a morir en una isla desierta"

Un solo verso bonico en horas de poesía encadenada. Lo cual da una idea del nivelazo existente. Otro gallo cantará cuando un recital así se organice en Valencia... 


"Los amores que fueron intensos no se olvidan"


Juro por la Estigia que cada vez que suba a París, iré a verte. Lo de cumplir mi palabra y abonar la botella de champán que estrepitosamente perdí al asegurar, en Octubre, que ni de coña los españoles elegirían a un presidente retrasado otra vez, fue una excusa. Yo subí a verte, a ver cómo te tratan, a deslizar los dedos por tu nombre. A quererte mucho y a regalarte una flor. Vale que tú estás muerto y eso, pero no vamos a dejar que una nimiedad así estropee las cosas, digo yo. 




Luego nos reventamos los pies. Cometimos el error de comer en un restaurante griego. Y tuve el honor de hablar por teléfono con una de vosotros, una mujer que destila dulzura, y a quien Eva y yo subiremos un día a ver, porque a los humanos buenos merece la pena echárselos en cara de vez en cuando.




Os voy a contar un secreto: de las cosas que me importan mucho apenas hablo. Eso ha sido tendencia en mi vida 1.0 desde EGB. Supongo que porque trato de protegerlas. De ahí que lleve 30 años sin mover el culo para cambiar el mundo. De ahí que el nombre del hombre que más he querido durante casi dos décadas no salga en este blog. Pero esa tendencia va a romperse, como deberían romperse las piernas de Gerry McCann. Hijo de puta.


(Hijodeputahayquedecirlomás)

Como veis, estos días me he dedicado a drogarme materializar un pelín mi estrategia de cambiar las cosas. Ahora vuelve eso que llaman rutina, en esta ciudad del Levante apañó que aborrezco, con médico mañana y el Jueves, con una casa que limpiar y una hermana a quien ayudar a hacer los deberes. Volver a esta casa me consume y me provoca diarrea y angustias, literalmente. Pero por fin sé que es temporal. Pronto volveré a subir, con mis hijos en la maleta, a esa ciudad llena de cadáveres y humo en la que tiene fijada su residencia el presidente del Gobierno electo. Y me juntaré con los poetas feroces y otras gentes de mal vivir. Ahora toca eso que llaman Navidad y, por supuesto, el juicio. 




Ahora contadme qué habéis hecho vosotros, por qué no me mandasteis el oro y quién me va a entregar sus emociones, quién me va a pedir que nunca la abandone, como dice la canción.