El día de Navidad siempre amenaza
con recibirte con los brazos abiertos y llenos de mierda. Por suerte, mi
familia lo sabe y la tradición consiste en quedarse cada uno en su casa y comer
lo más triste que encontremos en la nevera para demostrar que no nos importa
incumplir el código. Para hacernos los chulos frente al código.
(“Soy muy malote”)
Así que ese día desperté con un
cúmulo de sensaciones que iban desde el vacío inevitable que acompaña esos días
en los que Telecinco cambia su programación hasta esa vanidad absurda nuestra
que nos hace pasear a mi padre y a mí por el salón sintiéndonos victoriosos al
intentar parecer derrotados.
Tras el festín navideño (un mixto
y una Coca Cola sin cafeína) mi padre se retiró a disfrutar de su siesta, y ahí
fue cuando sentí la llamada.
Sería precioso decir que escuché
una voz aterciopelada, que vi un rostro hermoso y joven que me tendía una mano
o que, simplemente, una pulsión poética me trajo la imagen de Tristan Tzara y
después compuse Imagine de un tirón mientras con un collar de flores y unas
hierbas silvestres enamoraba a Mila Ximénez y nos entregábamos las dos a los
brazos y los caprichos de Encarna Sánchez. Por los siglos de los siglos.
(“¿Qué dices?”)
Pero, como he dicho la vida es
muy puta (y si es Navidad es más puta aún) así que lo que en realidad pasó fue
algo mucho más prosaico y aburrido: una horda de mapaches pandas
coprófagos entraron por la ventana del comedor y me rodearon, mientras bailaban
con un swing envidiable. Todo eso sólo podía significar una cosa: Dadá; un
mensaje de la cúpula del Comonunca, que probablemente estaría demasiado ocupada
en otros menesteres de vital importancia, como emborracharse con vodka
ucraniano hasta conseguir que Nacho Polo se arrodillara a los pies de Víctor
Sandoval y le pidiera perdón por todo el daño infligido con sus derroches y sus
arañas. O encendiendo la luz del cerdo Javi para encontrar oro y chocolatinas
debajo de la cama. Lo que yo decía: cosas importantes que cambian el mundo.
(Pequeñas cosas)
Mi primer impulso fue pensar en
pingüinos. Muchas veces pienso en pingüinos y sonrío, como si no pasara nada
(lo cual es cierto); y eso es lo que hacía dentro del círculo: sonreía y
aplaudía con los ojos muy apretados y haciendo grandes aspavientos con los
brazos con los que mostraba mi retraso emoción.
Cuando volví a abrir los ojos,
los pandas ya no estaban, ni falta que hacía ----- el mensaje había quedado
claro: imprimí una foto de Tristan Tzara, copié uno de sus poemas en un papel,
encendí una vela y me dispuse a rendirle un homenaje que fuera lo
suficientemente solemne como para tocarle las pelotas mostrarle mis
respetos en el aniversario de su muerte.Y la luz brillaba, ¿eh? ¡Caray si
brillaba! Qué alegría, qué bonito, qué poesía la vida.
Me sentía feliz por haber logrado
que Tristan se revolviera en su tumba sintiera lleno de orgullo y
satisfacción. Por eso yo, satisfecha con mi homenaje y en paz con el universo
poético y los pandas que me mandó la
Cúpula , me dejé vencer por un sueño húmedo y salvaje
dulce y tierno del que probablemente no hubiera despertado nunca si no hubiera
sido por la voz de alarma que dio mi padre al ver arder al lado de su bicho
raro querida hijita la foto de un señor en blanco y negro acompañada de un
poema.
Soplamos y soplamos pero no había
manera así que tuvimos que apagar el fuego en la pila de la cocina. Ya se sabe
que intentar cambiar el mundo, si algo tiene, es que es un acto incendiario.








8 commenti:
"Ya se sabe que intentar cambiar el mundo, si algo tiene, es que es un acto incendiario."
GRANDE!!!!
Eres un bicho raro muy raro, pero adorable.
Seguro que tu padre se siente muy orgulloso de ti.
Lo sé.
Yo ya lo sabía, por eso le di a la alarma en el Cabaret Voltaire.
¿Efecto mariposa o videncia inútil?
CMQ: Que rulen las cerillas.
tecla: Mamá, tienes que dejar de crearte perfiles de blogger, que mis amigos saben que eres tú y se ríen de mí. #ay
Sue: Yo de mayor quiero ser como Sue. #alarmaCabaret #síoqué
¡Qué de premios, coño!
El 2013...veo que no te ha cambiado.( (me alegro) Bueno...los bomberos no sé que deben de opinar.
Besss
Las cenizas alimentan el espíritu.
Besos
tu amiga paranoia, ¿para qué?, para novia, escribe chulo y quema mejor todavía.
Verso a beso: ¿es a mí es a mí?
virgi: "Las cenizas alimentan el espíritu". Esa frase es la que repetía en bucle Keith Richards mientras esnifaba las cenizas de su padre. #truestory #touché
NáN: Quemo y me prendo como ninguna, pero no me gusta que usted saque a la luz mis episodios febriles, señor. #respeto #sanidadpública
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