Eso dicen los científicos.
Unos cuantos, los que estamos locos, sabemos que es mucho más que eso.
Que de vez en cuando, no todos los días, ni todos los meses, ni siquiera todos los años, a la pequeña Luna le nacen ínfulas de grandeza y se reconoce capaz de todo. Entonces el satélite consagrado a Artemisa, o Artemisa misma, comprende que puede subirse en la chepa de quien haga falta. Incluso del anormal, egocéntrico, megalómano y chulo de mierda de su hermano gemelo.
Y entonces va y se le sienta encima.
Y aunque el Sol al final acabe volviendo, emergiendo del Tártaro, comenzando la fiesta otra vez, doliendo, quemando, destrozando, jodiendo, la Luna sabe que ella le puso el culo en la cara.
Una vez cada mucho tiempo, hay un momento de victoria.
Y es efímero. Y quizás no sirve para nada. Y sólo lo vemos los dementes. Y es la puta hostia.


6 commenti:
Y se vio muy bien por nuestra tierra.
Nunca olvidaré aquella conversación contigo (o un avatar tuyo, no sé) en el ya extinto messenger de msn en la que vilipendiabas a Zeus por aquel sórdido asunto con Ganimedes. :D
Me encanta cuando escribes sobre mitología. Lo sabes bien.
Pues me encantó cómo has descrito el eclipse.
Salu2
Los dementes y las gilipollas como yo que no pueden evitar mirar directamente el fenómeno. Ahora estoy más ciega que antes, solo veo "p'adentro".
Desde mi roca observé como el mar se volvía loco, no sé bien si de rabia o de amor, pero locura, a fin de cuentas.
Besos
Pues ese momento de gloria hay que disfrutarlo, ojalá cada vez más seguido y sentarse encima de algún egocéntrico y megalómano de mierda!!! Bien, no solo me parece maravilloso tu texto, muy creativo también, pero en realidad siempre lo tuyo ha sido así. Uf, me encanta la censura comparativa. Besos !
Yo...
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